800 jóvenes vivirán los días previos a la JMJ en la Diócesis de Barbastro-Monzón.

Desde este jueves y hasta el domingo, 15 de agosto, la Diócesis de Barbastro-Monzón acoge a unos 800 jóvenes, procedentes de numerosos lugares del mundo, que participarán en el Programa de los Días en la Diócesis (DED) previos a la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Madrid con el Santo Padre durante los próximos días.

El programa de actividades, previsto por la Delegación de Pastoral Juvenil y Vocacional de la Diócesis, contará con numerosas actividades, en las que se combinará cultura, fe, fiesta y reflexión, todo ello unido al intercambio de experiencias y oración junto con los jóvenes de la Diócesis.

Los jóvenes peregrinos, procedentes de Argentina, Canadá, Estados Unidos, Polonia, Alemania, Francia, Austria… se alojarán en las 4 sedes de estos DED: Peralta, Fraga, Barbastro y Monzón.

Uno de los objetivos de los Días en la Diócesis es conocer la cultura de las ciudades, la riqueza cultural, artística y religiosa, acercándoles a la Iglesia Diocesana y compartiendo junto con jóvenes y voluntarios unos momentos irrepetibles.

El programa de actividades se compondrá de visitas culturales a Roda de Isábena, al Monasterio de Sigena, al Museo de los Mártires Claretianos, Museo Diocesano, Casa natal de San José de Calasanz o el Monasterio de El Pueyo. También habrá un festival multicultural en Monzón la noche del sábado 13, una misa en Torreciudad, el día 14, un cine fórum y la participación en la Eucaristía de clausura del aniversario de los mártires diocesanos.

Asimismo, alrededor de 60 jóvenes de la Diócesis participarán en la Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid. Para ellos y todos los peregrinos de las Diócesis aragonesas, el día 15 de agosto se celebrará la misa de envío a la JMJ en la Plaza del Pilar, donde se encontrarán más de 5000 jóvenes.

Especial mención requieren los numerosos voluntarios, alrededor del centenar, que van a colaborar en la Diócesis de Barbastro-Monzón para hacer que la estancia de estos jóvenes peregrinos sea lo más agradable posible. Atender sus necesidades, acompañarlos y guiarlos en las visitas, participar en los festivales, entregar la comida y mantener las instalaciones acondicionadas son sus principales misiones, sin desmerecer la ilusión y la sonrisa con las que les van a atender.

Según informan en nota de prensa desde la Delegación de Pastoral Juvenil y Vocacional, estos días en la Diócesis y la posterior participación en la Jornada Mundial de la Juventud, será un momento único para compartir y vivir una gran fiesta de fe que no sólo se va a quedar en Madrid, sino que va a traspasar fronteras y de la que esperan recoger los frutos durante el próximo curso.

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