Cantoria Hispanica y Antigua Capilla Hispana unen sus voces para el Réquiem de Victoria en la Catedral de Jaca

Cantoria Hispanica y Antigua Capilla Hispana sumarán sus voces para completar el elenco necesario en la escenificación del Officium Defunctorum de Tomás Luis de Victoria, probablemente la obra cumbre del mejor polifonista español, en el cuarto centenario de su muerte. El concierto que sirvió hace tan solo dos días para cerrar la trigésimo sexta edición del Festival de Música Antigua de Daroca tendrá en la Catedral de San Pedro de Jaca un escenario inmejorable, dentro de lo que será el quinto concierto del Festival Internacional en el Camino de Santiago. Un total de quince cantores interpretarán el coro a seis voces considerado la obra definitiva del Renacimiento español.

Cantoría Hispánica nació en 2004 por iniciativa de su director José Hernández Pastor y la crítica lo ha valorado por el protagonismo que adquiere el texto en sus actuaciones y el exquisito tratamiento del sonido. Es una formación versátil que se adapta al repertorio que interpreta y que se ha especializado en la polifonía del Renacimiento español. El grupo es fiel reflejo de la personalidad de su director, Hernández Pastor, que reconoce que la práctica del yoga ha supuesto para él un sólido fundamento para su canto y puesta en escena. Hernández Pastor ha colaborado con los mejores directores españoles (Savall, López Banzo) y extranjeros (Dominique Vellard) y desde 2004 es miembro del cuarteto de La Colombina.

Por su parte, Antigua Capilla Hispana surge a mediados de los noventa como conjunto vocal especializado en repertorios como el gregoriano, mozárabe o manifestaciones polifónicas del medievo y el Renacimiento español. Su director, el aragonés Javier Ares, se inició como niño cantor en la Escolanía de Infantes del Pilar de Zaragoza, de la que luego llegó a ser su director, para después crear el Aula de Dirección y Canto Coral, y dirigir su Coro de Cámara. Ocupó la Cátedra de dirección de coros en el Conservatorio Superior de Zaragoza y fundó el Coro de Cámara Cesaraugusta que posteriormente estuvo vinculado a la Universidad de Zaragoza.

El Oficio de Difuntos para coro a seis voces lo compuso Tomás Luis de Victoria con motivo de los funerales de la Emperatriz María de Austria, hermana de Felipe II, hija de Carlos V y viuda de Maximiliano II. Fue interpretado por primera vez en 1603 en la misa funeral que se dedicó a la hija de la Emperatriz, la princesa Margarita. Tras su etapa en Roma, el maestro abulense regresó a España para convertirse en capellán y maestro de capilla del Convento de las Descalzas Reales en Madrid, el lugar de residencia de la hermana de Felipe II. La pieza musical es conocida también como el Requiem de Victoria, aunque abarca la misa de réquiem propiamente dicha, una lección, un motete y responsorio.

A pesar de la importancia de la liturgia de difuntos en los países católicos en los siglos XVI y XVII –sobre todo en España y Portugal- y de que la mayoría de los grandes compositores –Escobar, Basurto, Morales, Guerrero…- la escribieran sistemáticamente pues no en vano es el momento cumbre de la vida cristiana, el segundo Réquiem de Victoria –el primero lo compuso para coro a cuatro voces- es quizá el más famoso y la obra cumbre de la composición polifónica. Fue su última obra pues moriría poco después y significó el final de Renacimiento español y el preludio del Barroco posterior. Para muchos es la obra cumbre de la música española renacentista.

Escrita para seis voces: dos sopranos, un alto, dos tenores y un bajo, se ha grabado con coros mixtos y, como en este caso, con coros masculinos, en los que las voces de las sopranos –Cantus I y Cantus II- quedan en manos de falsetistas y contratenores. En el trabajo de Cantoría Hispánica, estas voces las asumen el gran contratenor aragonés Carlos Mena (Cantus I) y José Hernández Pastor (Cantus II), el director del grupo. Un total de quince voces subirán al altar de la Catedral de San Pedro de Jaca en una actuación doble que ha surgido del espíritu de colaboración de los dos grupos y, sobre todo, de sus dos directores.

Comentarios