Las labores del campo y la fiesta en la actuación de Elenco Aragonés

La última actuación folclórica programada en estas fiestas de San Lorenzo en el Parque Miguel Servet correspondió al grupo folclórico “Elenco aragonés”, creado en 2005, como uno de los primeros frutos que dio la Escuela de danza y folclore que lleva el mismo nombre de Elenco, y que surgió del entusiasmo de dos grandes bailadores de jota, Vicente Galino y Luis Carlos Torralba. El espectáculo que Elenco había preparado para esta ocasión tenía dos partes muy diferenciadas. Una de ellas, dedicada a las labores del campo en los días de verano, y otra la fiesta de los pueblos.

Una forma de dar sentido temporal a la actuación, acercando al espectador a un pasado reciente en el que las fiestas del patrón marcaban el final de la siega y de la trilla. Elenco quiso hacer un sencillo homenaje a los hombres y mujeres de nuestros pueblos y a sus duros trabajos en el campo.

Comenzó la actuación con un tema basado en la música de “las esbriznadoras” que recorre un día de verano en el que hay que carrear, hay que segar, recoger gavillas... Pero también cuenta como la fiesta se adueña de la noche y la jota se hace protagonista de ella. Se interpretaron tres números de baile, sacados de la película “Amores de siega” que Elenco rodó en el año 2002, “La rosa del azafrán”, “La mazurca de la siega” y “Días de verano”; este último adaptado a la coreografía de “La danza de la olivera”. El canto que se ofreció en esta parte fue “La jota de las Cinco Villas” que habla de segadores y de sus duras tareas, y una jota trilladora interpretada a dúo.

La segunda parte estuvo dedicada a la fiesta, bailando “La jota del Rabal”, “La Bruja”, “Gran jota de la Dolores” y terminando con una adaptación de “La danza de los pañuelos” y “La jota de San Lorenzo”. “La Bruja” es una de las piezas más complejas en su interpretación, tanto para los rondallistas, como para bailadores y cantadores. La partitura pertenece a la zarzuela compuesta por Ruperto Chapí. Y la “Gan jota de la Dolores” es una pieza esencial en el repertorio aragonés. Compuesta por el maestro Tomás Bretón, es la jota de la fiesta por excelencia.

El número final fue una adaptación de “la danza de los pañuelos” y “la jota de San Lorenzo”, unidas a través de la música del vals de las cintas.

Un ameno y variado festival, pues, que se completó con números cantados por todo el grupo de cantadores y cantadoras. Estilos, dúos, cantas... Destacó un canto dedicado a San Lorenzo, interpretado por la profesora de canto, María Grúas, con letra de Pablo Gracia Castel, en que se expresa el sentimiento oscense de estos días de fiesta. No faltaron las jotas de picadillo, y un dúo muy especial dedicado al Monasterio de Villanueva de Sijena, en el que queda constancia de la importancia del mismo en el pasado aragonés, y de la necesidad de su impulso y puesta en valor.

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