Los adolescentes se comprometen con el trabajo y el patrimonio en el Campo de Trabajo de Canfranc

En Canfranc se realiza un verano más la actividad ‘Campos de trabajo bilingües franco-españoles’. Desde el 8 hasta el 21 de agosto, un grupo de veintitrés jóvenes descubren el entorno pirenaico a través de actividades educativas cómo deportes de montaña; actividades culturales; lúdicas y pedagógicas. Disfrutan de un acercamiento entre los españoles y los franceses a través de la convivencia y el acercamiento con el patrimonio.

El campo de trabajo bilingüe de Canfranc Pueblo acoge un grupo de veintitrés jóvenes franco-españoles, de entre catorce a diecisiete años. Este año hay diez adolescentes de Aragón, concretamente de Fraga y trece de Francia, de Pau. Además estos chicos, algunos de ellos con exclusión social, están acompañados por cuatro educadores bilingües, a los que se les unen monitores técnicos para los trabajos que realizan.

Este año trabajan en colaboración con la asociación de vecinos de Canfranc y el Ayuntamiento de la localidad con el objetivo de ayudar en la limpieza y adecentamiento del patrimonio local. En este sentido intervendrán en ‘el solar del vagón de Canfranc, arreglarán la parte trasera del albergue de Sargantana e intentarán empezar a recuperar el camino viejo que unía los dos puentes de Canfranc’, explicaba Jorge López, director del Campo de Trabajo. Se busca que estos chicos se comprometan, no sólo con el patrimonio, si con un trabajo.

López afirmaba que ‘el objetivo del curso es que se lo pasen bien a la vez que se promueven las relaciones transfronterizas y la convivencia entre los adolescentes, además de comprometerse con el patrimonio de la localidad’. Estos jóvenes descubren el entorno del Pirineo realizando diversas actividades educativas, culturales, lúdicas y pedagógicas, que permiten transmitir valores del desarrollo sostenible.

Financiado por el Instituto Aragonés de la Juventud y el Fondo Común Europeo Aquitania- Aragón, esta estancia juvenil se organiza desde hace seis años gracias a la colaboración entre dos asociaciones de educación ambiental, Sargantana de Canfranc y el CDIE Béarn de Pau. Jorge López quiere que ‘este curso se mantenga y se siga realizando, ya que permite el intercambio de idiomas, buscando que los adolescentes entiendan el entorno como lo entienden otros, la cordillera Pirenaica no separa’.

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