Un libro recoge los cincuenta años de la Feria Regional de Barbastro

El proyecto, iniciativa de Gráficas Barbastro y coordinado desde la Feria de Barbastro por Ixeia Lacau, se trata de una edición limitada de 1.000 ejemplares de 180 páginas de alta calidad, que reflejan a través de fotografías, los momentos más importantes de la evolución de FERMA en los cincuenta años de historia.

El presidente de la Institución Ferial de Barbastro, Jesús Lobera, el vicepresidente y director de FERMA, Rosendo Guiral, y los responsables de Gráficas Barbastro, Miguel Hecho y Javier Franco, presentaban el libro conmemorativo del 50 aniversario de la Feria Regional de Barbastro, FERMA.

Jesús Lobera destacaba que con este libro se ha pretendido “rendir un homenaje a todas las personas implicadas en el desarrollo de la feria gracias a las que se ha logrado alcanzar el cincuentenario”.

En la financiación de la edición del libro han participado treinta y seis entidades públicas y privadas. Miguel Hecho, responsable de la edición del libro, señalaba que “el libro comprende una contextualización histórica de la feria en Barbastro, un recorrido anual de los hechos o anécdotas año a año, una relación de Trofeos FERMA, Villas invitadas y personalidades implicadas.”

El director de la Feria Regional de Barbastro, Rosendo Guiral, pedía disculpas por anticipado, “el libro se ha hecho con la mejor intención de reconocer el trabajo de todos, pero es imposible reflejar el trabajo y la participación de miles de personas durante estos 50 años en 180 páginas”.

Además de este libro, como conmemoración del cincuentenario, se ha preparado también un audiovisual con entrevistas a personas que han estado implicadas a lo largo de la historia de la feria de una u otra manera: trabajadores, directores, expositores y visitantes. Una forma de ver la feria desde diferentes puntos de vista, pero sobre todo desde el recuerdo entrañable de las personas que han estado implicados en ella. Dicho audiovisual se proyectará por primera vez durante el acto de inauguración del certamen, y podrá verse durante todo el fin de semana en el escenario del pabellón.

BREVE HISTORIA DE FERMA

La I Feria Exposición de Maquinaria Agrícola y del Automóvil de Barbastro de 1962, primera edición de lo que después sería FERMA, respondió a la necesidad de adaptar la actividad ferial a la industrialización y modernidad emergentes en aquella época.

Un grupo de destacados comerciales e industriales de Barbastro, apoyados por el alcalde Rafael Fernández de Vega y Frago, organizaron la primera edición del certamen. Ante la progresiva mecanización del campo decidieron reorientar la feria de caballos celebrada a finales del mes de agosto y crear un nuevo proyecto que supuso para Barbastro un paso al frente como epicentro comercial de la zona oriental de la provincia, y que desembocó en la constitución de una institución ferial, con proyección nacional e internacional.

Con todo ello, la primera edición se celebró por primera vez del 1 al 4 de septiembre de 1962, en un recinto de 2.800 metros cuadrados que se encontraba en la actual ubicación del ambulatorio de la Seguridad Social de la calle Saint Gaudens. Posteriormente, en 1964, la feria se traslada al antiguo campo de fútbol.

En 1965 se añade a la denominación de feria de maquinaria agrícola y del automóvil la de Riquezas de la Comarca, con lo que se incluyen nuevas expectativas en relación con los expositores. En 1969 la feria toma las siglas de FEMAARC, que estarán vigentes hasta 1983, año en el que se adopta el nombre de FERMA.

Según documentos de esa época que se encuentran en los archivos de la Institución Ferial de Barbastro, los sectores representados en la edición de 1970 abarcaban “frutas, aceites, artesanía, antigüedades, automóviles nuevos y de ocasión, camiones, maquinaria, tractores, cosechadoras, riegos por aspersión, abonos y electrodomésticos”.

La expansión de la feria estaba en auge y, al comenzar la década de los setenta, el certamen tuvo que trasladarse de nuevo, en esta ocasión a la avenida San José María Escrivá de Balaguer, en el actual polideportivo municipal. La superficie se duplicó hasta alcanzar los 10.000 metros cuadrados.

El 18 de mayo de 1970, según se establecía en la Ley de Asociaciones 191/64, de 24 de diciembre, la Asociación Cultural de Promoción de Ferias y Mercados de Barbastro, encargada de organizar el certamen, se inscribió en el Registro de Asociaciones del Gobierno Civil de la provincia de Huesca.

Sucesivamente, la participación del ayuntamiento en la organización de la feria fue en aumento, debido a su patrocinio y a la aportación de instalaciones y subvenciones para poder llevarla a cabo.

En 1972 el evento recibe un nuevo impulso con la incorporación del sector ganadero, con lo que se retoma la tradición ferial de siglos pasados.

El espectacular crecimiento que experimentó el censo de vehículos en Barbastro, que pasó de 123 turismos en 1963 a 1.508 en 1973, también tuvo su repercusión en la feria.

En la década de los ochenta, concretamente el 29 de julio de 1982, tiene lugar un hecho histórico: la Comisión Técnica Asesora de Ferias de Muestras y Certámenes Comerciales de la Diputación General de Aragón nombra a la Feria de Barbastro “Feria Regional”, la única feria de Aragón (además de la Feria de Zaragoza) que ostenta esta denominación hasta la actualidad.

Otro cambio se produce durante la citada década: a partir de 1981 será el Ayuntamiento de Barbastro el que designará al presidente de la Feria y se convierte de esta manera en patrono del certamen.

El año 1986 constituye un antes y un después de la tradición ferial barbastrense al ubicarse definitivamente en el recinto actual que cuenta con modernos servicios e infraestructuras concebidos para la utilización ferial y 28.000 metros cuadrados de superficie.

Otro de los hechos más significativos se produjo en el año 1989 cuando se constituyó la Institución Ferial de Barbastro al amparo del Decreto 103/86 de 22 de octubre, de la Diputación General de Aragón, sobre ferias comerciales, por el cual la institución tiene plena personalidad jurídica y unos estatutos que la rigen. Al año siguiente, el 23 de agosto de de 1990 se inauguró el pabellón cubierto construido en el interior del recinto ferial de La Penilla.

A partir de estos dos hechos la ciudad podía afrontar nuevos retos feriales, acordes con las necesidades surgidas de las nuevas condiciones socioeconómicas tras el ingreso en la Comunidad Económica Europea, un aspecto que también tendría importantes consecuencias en la presente y futura etapa ferial de Barbastro.

Entre estos nuevos retos estaba la organización de salones monográficos destinados a profesionales de sectores estratégicos: Pirevino, SITP, Senda, Tour&Gourmet, Sport Nature, DestinoPirineos, Interprise Alimental, Piregourmet y Ferma Gourmet.

Todos estos proyectos venían avalados por programas europeos y nacieron fruto de acuerdos de colaboración con entidades análogas francesas. Esta cooperación transfronteriza culminó con la creación de la Plataforma de Eventos Pirineos en el año 2006, que se mantiene actualmente sin la ayuda de fondos europeos.

Paralelamente, la bonanza económica, el rápido crecimiento de algunos sectores comerciales y la madurez de los mercados, provocaron una profusión de certámenes de carácter eminentemente mercantil: IFB Motor, Salonovios, Antiqua, El Desván y Somonparty.

FERMA se ha mantenido a largo de todos estos años como certamen referencia con respecto al resto, ya que, además, muchos de éstos certámenes tuvieron su origen en la Feria Regional.

A lo largo de sus 50 años de existencia, el perfil del certamen se ha ido adaptando a las nuevas necesidades de expositores y visitantes. Las políticas agrarias europeas y el desarrollo de las nuevas tecnologías han conformado un panorama actual totalmente distinto del que dio origen a la feria, lo cual hace buscar nuevos caminos, pero siempre el objetivo de posicionar a Barbastro como referente comercial del Alto Aragón.

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