Antonio Escartín se jubila con la esperanza de que la crisis no eche al traste todos los avances de atención social

El que ha sido director provincial del Instituto Aragonés de Servicios Sociales durante más de 17 años, Antonio Escartín, se acaba de jubilar y hace un balance “moderadamente satisfecho” de los avances conseguidos durante este tiempo. Un tiempo de grandes cambios en materia de atención social. Destaca la atención a personas dependientes o la puesta en marcha de la residencia de personas mayores Ciudad de Huesca. Precisamente la espina que le queda a Antonio Escartín ha sido no poder adaptar esta residencia a la atención de personas asistidas.

En los más de 17 años al frente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales en Huesca, Escartín hace balance y destaca la buena relación con la gente con la que ha trabajado y con el resto de instituciones con las que se han tenido contactos. Antes de ponerse al frente del servicio provincial del IASS Antonio Escartín pasó por la jefatura de contabilidad del antiguo Imserso y fue subdirector provincial de la Tercera edad.

Por su dilatada experiencia en el ámbito de atención social destaca, como logros de la ciudad, la puesta en marcha de la residencia de personas mayores Ciudad de Huesca (situada en la carretera a Grañén), cuando no había ninguna otra residencia pública. Subraya también el avance en materia de discapacidad y la buena relación con las entidades que se ocupan de ello. En esta materia Escartín recalca el papel de dos entidades que han llegado a ser un “referente” en este campo como son Aspace y Atades. Con estas y el resto de asociaciones se ha trabajado mucho, asegura.

Antonio Escartín no se quiere olvidar del hito que supuso la llegada de las pensiones no contributivas, en la década de los 80, y tampoco del avance que ha supuesto la llegada de la Ley de Dependencia, para la que el IASS gestiona más de 30 millones de euros anuales en la provincia para unas 4.500 personas. Un ejemplo del avance en materia de asistencia social que se ha realizado en estos años es el número de trabajadores a cargo del IASS: 11 en los 80 y más de 55 en la actualidad.

Se ha avanzado mucho, pero a Antonio Escartín le queda una cosa pendiente, el no haber puesto en marcha plazas para asistidos en las residencia Ciudad de Huesca. Esta aspiración tiene un proyecto ya hecho pero la crisis paralizó esos planes. Asegura que “hay que remangarse” para hacer un estudio serio y adaptar y ampliar este centro público. En él hay unas 125 o 130 personas viviendo.

Comentarios