Breogán gana al  Peñas en Monzón por 72-78

El Pabellón de Los Olímpicos de Monzón acogía un partido de pretemporada de la LEB Oro de baloncesto entre el Peñas de Huesca y el Breogán de Lugo, que ganaban  los lucenses por 72 a 78, en un encuentro en el que los oscenses daban la cara y se veían destellos de calidad de jugadores como Mcneill, Sánchez, Reese o Leonavicius, por citar a algunos. Partido de imprecisiones y donde se nota que todavía el equipo peñista no está conjuntado, ante uno de los presumibles gallitos de la competición.

Ángel Navarro, entrenador del Peñas, iniciaba el encuentro con Servera, Leonavicius, Reese, Orfila y Mcneil.  A los  dos minutos tenía que variar su planteamiento sentando a Mcneil y sacando a Montañana cuando  el Breogán ganaba por 7 a 0. El Peñas estaba especialmente desafortunado en ataque. Los oscenses se rehacían y empezaban a jugar por dentro.  Con el regreso del norteamericano a la pista, Mcneil enlazaba una serie de anotaciones y se convertía en el mejor anotador del Peñas en el cuarto. Al final del cuarto, la mejor dinámica de los verdes suponía cerrarlo con 18 a 23 a favor de los lucenses.

El segundo cuarto comenzaba  con nuevos bríos y con la misión de proteger el rebote defensivo, uno de los problemas del Peñas en el primer cuarto. Diego Sánchez era el encargado de anotar en las primeras acciones de los de Huesca. El Breogán apretaba a toda cancha y seguía haciendo daño en el rebote.  A falta de seis y medio Sánchez igualaba el encuentro a 27. Aquí se estancaban los locales (Huesca) y Mcneil regresaba a la pista. Orfila ya tenía tres faltas. En el descanso 35 a 38 favorable a los de Vigo, anotando las últimas acciones Leonavicius.

Tras el descanso, Navarro apostaba por los jugadores más certeros en la primera mitad Mcneill, Herrero, Sánchez, Montañana y Leonavicius. Reacción de Breogán que dejaba el marcador en 44-51 en el ecuador del tercer cuarto con Padilla como estilete.  Ahora tocaba a Reese llevar el peso anotador, llegando al final con un resultado de 52 a 62.

El Breogán entraba en el último cuarto con una ventaja de diez puntos y el Peñas ponía intensidad y conseguían reducir a tres puntos. El cansancio se hacía notar en los jugadores, que intentaban mantenerse dentro del partido. El tiro exterior era el arma con el que los lucenses recuperaban la diferencia. Un nuevo arreón de los peñista volvía ponerles con opciones de victoria a falta de cuatro minutos. El Peñas entraba en el último minuto seis puntos abajo, un triple fallado por Herrero y unos pasos dejaban el resultado final en el 72 a 78 favorable a Breogán. Al final la afición oscense despedía a sus jugadores con una ovación dado el carácter exhibido por el equipo.

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