El antiguo reloj de la catedral, nuevo atractivo turístico de Huesca

Catedral Huesca

La primera planta de la torre de la catedral de Huesca acoge una pequeña exposición con tres importantes ejemplos de relojería religiosa de la ciudad.

Una de ellas es el reloj de la torre de este templo, fabricado en el S.XIX y que ha sido recientemente restaurado. También se han rehabilitado, para su muestra al público, los relojes de las parroquias de Santo Domingo y San Martín y del Perpetuo Socorro.

El reloj de la catedral fue fabricado en 1851 por un relojero de Zaragoza, Francisco Echecoin. Ahora, tras haber sido restaurado, se puede observar todo el mecanismo y la enorme esfera, que hace años, marcaba las horas desde la torre del templo. Con sus 170 centímetros de ancho y 138 de alto, supuso una importante innovación técnica en ese momento.

Con el paso de los años los antiguos relojes, cuyo manejo precisaba de cierta destreza, han sido sustituidos por otros de uso automático. Aunque no sería imposible volver a utilizar este reloj, sí resultaría demasiado costoso.

Junto a éste, hay otros dos relojes, algo más modernos, que proceden de las parroquias de Santo Domingo y San Martín y del Perpetuo Socorro. Ambos fueron fabricados de forma artesanal por la familia Coll, saga de relojeros que iniciaron su actividad en la localidad de Lascellas.

Con estas restauraciones se han recuperado unos relojes, muchas veces abandonados en las parroquias, que son auténticas obras de artesanía. La restauración del reloj de la catedral ha supuesto una inversión de 5.000 euros y la de los otros dos, de 6.000.

La exhibición de estos tres relojes completa la visita turística del Museo Diocesano y de la Catedral de Huesca, su horario es de 10.30 a 14.00 horas, y de 16.00 a 19.00 horas.

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