Eusebio Echart: “Del pantano de Campo sólo queda el recuerdo de la lucha”

Este jueves 29 de Septiembre se cumplen 25 años desde que, en 1.986, la Confederación Hidrográfica del Ebro desechara, definitivamente, el pantano Manuel Lorenzo Pardo de Campo cuya construcción hubiera anegado, bajo sus aguas seis municipios ribagorzanos, entre ellos, el de Campo, y otros tantos hubieran sufrido expropiaciones parciales. Eusebio Echart, actual alcalde de Campo, recordaba esa parte de la historia “como un mal sueño” que, indicaba, “obligó a los vecinos a luchar con todas sus fuerzas para evitar que, ese proyecto, fuera una realidad”. Este hecho será motivo de celebración y de recuerdo, este sábado, en la localidad.

Este proyecto, que de haberse ejecutado hubiera hecho desaparecer núcleos como Morillo de Liena, Navarri, Las Colladas, Bacamorta o Campo, dejó, durante los años de lucha, un municipio, desolado, porque quienes querían labrarse un futuro se vieron obligados a emigrar a Barcelona, los vecinos dejaron de arreglar o mantener sus casas y las inversiones públicas se paralizaron por completo. Una vez se logró detener, el proyecto, en apenas cinco o seis años, Campo comenzó a despertar aunque, señalaba, Echart, hoy en día, sigue habiendo un retraso, de quince años, en lo que a inversiones públicas se refiere.

Recordaba el edil que fue no sólo un esfuerzo humano sino también económico. Prueba de ello es la urbanización El Turbón, en la carretera de Campo hacia las Vilas, donde, a través de una Junta de Compensación, con aportaciones de los vecinos, se adquirieron los terrenos, al mínimo coste, y se urbanizaron para vender las parcelas a 700 pesetas m2. Todo con el objetivo de poner el máximo de trabas y obstáculos posibles a la construcción del pantano.

Echart recordaba que tras esta lucha llegaron otras contra el pantano de Comunet, el Campo pequeño (un embalse de 180 hm3) o el de Santaliestra. De todo ello, indicaba sólo queda “el recuerdo de la lucha y de la unión” y fue, precisamente, esto último, lo mejor que dejó esta amenaza.

El pantano de Lorenzo Pardo, nombre del ingeniero que redactó el proyecto, tenía capacidad para 630 hm3, con una presa de 145 metros de altura. El tiempo de duración de las obras se estimaba en cinco años y la inversión en 4.530 millones de pesetas con setecientos ocho millones destinados para expropiaciones.

La celebración de esta fecha se hará este sábado porque, es deseo de los organizadores, que sea una fiesta para la gente del pueblo, los que están y los que se tuvieron que marchar.

El acto más emotivo, de esta cita, será la presentación de un libro que recoge los testimonios y vivencias de una veintena de personas y el homenaje a dos personas, que hace 25 años, por su ayuda y lucha, fueron nombrados hijos adoptivos de Campo aunque entonces, su situación personal, política y de trabajo, no permitió hacer ningún tipo de reconocimiento que si tendrá lugar este sábado.

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