El ayuntamiento cumple, y paga 1 céntimo a las Miguelas

Coincidiendo con la celebración de la festividad de San Miguel, se ha vuelto a cumplir la tradición de entrega de un céntimo de euro a las monjas Miguelas, como pago simbólico por la cesión de distintos terrenos, por parte de este convento, a la ciudad.

Tras la celebración de una misa solemne, a la que acudían un buen número de oscenses, la alcaldesa de Huesca, Ana Alós, que se encontraba junto a varios miembros de la corporación municipal, entraba en una pequeña capilla en la que, junto a la abadesa Mª Luisa Sanagustín, se firmaba el contrato de arrendamiento por valor de un céntimo. Este céntimo, antes una peseta, es la moneda más pequeña que existe, de ahí el carácter absolutamente simbólico del contrato de cesión. Las pesetas y céntimos que las Miguelas han venido cobrando desde 1983 no se han gastado: se guardan en el archivo, de forma testimonial, junto a los contratos.

Esta tradición, que se materializa el día de San Miguel, ha sido mantenida con el paso de los años por los sucesivos alcaldes. Comenzó Enrique Sánchez Carrasco, y le siguieron Luis Acín, José Luis Rubió, Fernando Elboj, Luis Felipe y, en la actualidad, Ana Alós.

El arrendamiento fruto del convenio, contempla la cesión de una plaza anexa que, hace ya 28 años, es de uso público, aunque se trate de una propiedad privada del convento. En su día, también se cedieron los alrededores, como parte del espacio necesario para construir la rotonda que regula el tráfico en el cruce de la Ronda Montearagón, la calle Joaquín Costa y la antigua carretera de Jaca.

El convento de San Miguel, en el que el ayuntamiento ha ido ejecutando en los últimos años numerosas obras, sigue presentando necesidades, fruto según su abadesa, de la situación de crisis.

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