Cruz Blanca cumple 35 años

El 35 aniversario de Cruz Blanca en Huesca es un “empezar de nuevo” para los Hermanos de esta institución que ha atendido, desde 1980, a 387 residentes con diferentes patologías, principalmente personas de exclusión social. En los dos últimos años, sin embargo, su labor se centra además en atender a personas con enfermedad mental y enfermos de sida, convirtiéndose en centro de referencia para todo Aragón.

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A lo largo de estos 35 años de actividad han sido numerosos los proyectos que se han llevado a cabo en Huesca, ampliando su ámbito de actuación a otras zonas dentro y fuera de la provincia. Manteniendo la calidad y la calidez como una de las principales premisas de esta institución, también se han tenido que adaptar a las nuevas necesidades sociales y a unos perfiles cada vez más complejos. Uno de los programas estrella de Cruz Blanca es O'Cambalache, que iniciaba su andadura hace 15 años atendiendo a los colectivos más vulnerables, principalmente toxicómanos, y a mujeres prostitutas y víctimas de trata. En la actualidad se ha convertido en un proyecto que atendió en 2010 a 375 mujeres en la provincia de Huesca.

O'Cambalache es el único programa de referencia para dar recursos a las mujeres que ejercen la prostitución en Huesca. También tiene una delegación en Zaragoza y Teruel. Recientemente inauguraba otra en Madrid, centrado su trabajo en dos polígonos industriales de la capital española. En total se trabaja con seis unidades móviles, de las cuales cuatro recorren los 44 locales o pisos en los que se ejerce la prostitución en la provincia de Huesca.

Les facilitan asesoramiento para prevención de VIH y en esos encuentros detectan casos de posibles delitos de trata de personas. O’Cambalache continúa esta atención con la fase de Mediación, donde acompañan a las mujeres a los servicios públicos de protección o les asesoran jurídicamente.

La última fase de su trabajo tiene en marcha una red de viviendas para acompañar a estas mujeres, en ocasiones con hijos a su cargo, a una vida normalizada e independiente. En la provincia existen 6 pisos de acogida, uno de ellos tutelado, otro supervisado y un tercero para víctimas de trata. Este año, además, se ha creado el programa "Entabán", destinado a ayudar a las usuarias a formarse laboralmente.

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