El turismo rural en busca del cliente extranjero, principalmente alemán y holandés

El turismo rural existente en la Ribagorza debe reconocerse a nivel internacional como un sector atrayente para gran número de turistas ofreciendo una serie de aspectos emocionales, vinculados a un servicio impecable y un trato personalizado. Así lo explicaba el consultor Kurt Illmer, especializado en la zona del subtirol austriaco, y encargado de impartir el seminario que durante dos jornadas, acogen las localidades de Campo y Laspaúles.

Illmer, apuntaba en concreto hacia un servicio de calidad, a través del cual, el turista aproveche al máximo sus días de vacaciones, gracias al trato individualizado en el que se informe al cliente de qué hacer, dónde ir y conseguir rentabilizar el tiempo de la mejor manera posible.

El consultor elogiaba la apuesta de la comarca ribagorzana, a través de su Plan de Competitividad Turística, por el turismo activo, ya que decía, el senderismo es un mercado interesante, ya que sus seguidores, se encuentran por encima de la media, tanto en formación como en ingresos. Además, se aficiona a la zona y vuelve por nostalgia, con la necesidad de revivir ciertas experiencias y aventuras en la zona.

De igual manera, resaltaba las emociones que se pueden vivir en la montaña, y la explotación de las mismas como recurso turístico al redundar en el bien integral del turista. Illmer apuntaba hacia la búsqueda del turista alemán y holandés ya que desde su punto de vista, son varios los puntos a explotar por parte de los establecimientos de turismo rural; proceden de países en donde no hay montañas, les gusta realizar actividades en la naturaleza, y viajan en meses de temporada baja en el Pirineo, lo que garantiza, según Illmer, la alta ocupación durante casi todo el año como en el caso de los Alpes.

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