La Travesía Central del Pirineo sigue su camino

Julián Galán Fernández

Director de la Agrupación Europea de Interés Económico TGC-PIRINEOS

La propuesta de la Comisión Europea sobre la revisión de las Redes Transeuropeas de Transporte no desdibuja en absoluto el proyecto de la Travesía Central del Pirineo, un proyecto que incluye un túnel de 40 km. horadando el Pirineo por su parte central y que sólo es comparable con obras del calibre de los túneles de San Gotardo o del Canal de la Mancha. La Comisión Europea ha estimado que el proyecto deba incluirse en la Red Global, lo que supone seguir aportando ayudas comunitarias al proyecto en su fase de estudios preliminares.

Debe tenerse en cuenta la complejidad del proyecto y su fase en estado inicial, que consiste en la elaboración de los estudios preliminares de trazado, estudios de rentabilidad socio-económica y estudios de viabilidad financiera, objeto y misión de la Agrupación Europea de Interés Económico que dirijo. Por tanto, la CE ha decidido que, sin disponer de Estudio Informativo, de debate público necesario en Francia, sin disponer de una Declaración de Impacto Ambiental ni de un Proyecto Constructivo, el proyecto se encuentra en una fase muy temprana para su inclusión en la Red Básica.

Esto no impide, como tienen por objetivo los Gobiernos francés y español, que en la revisión de la Redes Transeuropeas del Transporte que se realizará en 2023 se incluya este proyecto dentro de la Red Básica, objetivo del que estoy convencido que será una realidad.

La inclusión en la Red Global de la TCP supone recibir ayudas comunitarias para este proyecto, las cuales ascienden a 5 millones de euros, lo que supone una ayuda para estudios del 50% ya que el presupuesto total es de 10 millones de euros, 5 aportados por la Unión Europea, y 2.5 millones aportado por el Gobierno francés y la misma cantidad aportada por el Gobierno español para el periodo 2010-2015.

A partir de 2015, con los estudios elaborados por la AEIE se iniciará el debate público en Francia y las consultas previas de impacto ambiental y redacción del Estudio Informativo en España, para dar inicio en 2017 a la fase de Información Pública y el estudio de alegaciones. Para el año 2018 se estará en situación de aprobar la Declaración de Impacto Ambiental y el Estudio Informativo con lo que la licitación del Proyecto Constructivo está prevista para 2019 y su aprobación en el 2022. Esto supone que en 2023 estaremos en condiciones de sacar a licitación las obras, fecha en que la Comisión Europea revisará las Redes Transeuropeas de Transporte, y en una situación muy ventajosa para su inclusión en la Red Básica y de adquirir el compromiso de finalización del proyecto en el año 2030.

La situación privilegiada de Aragón, formando parte del Corredor Central y del Corredor Cantábrico-Mediterráneo, convirtiendo así a Zaragoza en el principal nodo logístico de España, centro vertebrador de las conexiones ferroviarias del sudoeste europeo, jugará un papel clave de tal magnitud que la CE no podrá obviar a la hora de la inclusión del proyecto TCP en la Red Básica en su revisión de 2023.

Por todo ello, la puesta en marcha de la Travesía Central del Pirineo es un proyecto necesario y más que factible para el horizonte 2030.

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