Miles de altoaragoneses visitan los cementerios de la provincia

Miles de oscenses han visitado a sus difuntos en el día de Todos los Santos. Cada año el 1 de noviembre los cementerios acogen la visita de miles de ciudadanos, en un día de recuerdo a familiares y amigos. En algunos casos, como en el cementerio de Huesca, las visitas ya eran muy numerosas desde el pasado sábado. Antaño se hacía lo lógico: acudir al cementerio el día de difuntos, es decir, el día 2 de noviembre; no obstante, ahora se ha institucionalizado lo del 1 de noviembre, Todos los Santos.

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El cementerio de Huesca, como el resto de camposantos del Alto Aragón, era durante el día de Todos los Santos (y los días previos) un continuo ir y venir de gente. Pese a la amenaza de lluvia por la mañana, miles de oscenses se acercaban a depositar flores en las tumbas de sus seres queridos; también lo hacían por la tarde.

También la corporación municipal oscense participaba en esta jornada con varios actos en el cementerio. A las once de la mañana el obispo de las diócesis de Huesca y Jaca, Julián Ruiz, celebraba una eucaristía.

Tras ella, representantes del ayuntamiento visitaban algunas tumbas de personalidades históricas que están enterradas en este cementerio. La visita oficial comenzaba por el Monumento a los caídos, seguía con la tumba del alcalde Carderera y los fusilados del 36, entre los que se encuentran el alcalde Sender y varios concejales oscenses. Se visitaba también a los generales republicanos Galán y García Hernández, y al general del bando nacional Lasheras.

Hay que apuntar que ahora las visitas a los cementerios se centran en el día 1 de noviembre pero antaño, sobre todo en el medio rural altoaragonés, las visitas tenían lugar el día 2 de noviembre (el día de Difuntos).

Hemos hablado con alguien que en su día veía la muerte de cerca. Francisco Lacau, montañero, sufría un alud de nieve. Le afectaba a él, que, no obstante, podía salir vivo; y le afectaba a algunos compañeros de expedición (que fallecían). Reconoce que, en el impacto del alud, en milésimas de segundo le vinieron a la mente varios instantes de su vida; y reconoce que tras esta experiencia es más consciente de lo importante que es la vida.

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