Las ayudas a zonas oseras pendientes de la aprobación de los presupuestos

Fuentes de la Dirección General de Conservación del Medio Natural del Gobierno de Aragón indicaban, a esta redacción, que la convocatoria de subvenciones a zonas oseras, que solía salir para el mes de Septiembre, se encuentra pendiente de cuantificar y que, como otras, están pendientes de los presupuestos de G.A, para el próximo ejercicio, que todavía no tienen ante proyecto.

Según estas fuentes, en lo que va de año, se han pagado, en la Ribagorza, en concepto de indemnizaciones por ataques de oso, unos 3.000 euros. Estas ayudas corresponden, concretamente, a tres ataques que se saldaron con ocho ovejas muertas.

De hecho, indican que, este verano, en esta comarca, no ha habido indicios de oso que sí se dieron a partir del 15 de Septiembre y que, probablemente, pueda tratarse de la hembra Sarousse aunque no existen evidencias.

Desde la Dirección General indicaban que existe un proyecto comunitario, en el que podrían participar varias comunidades autónomas de la zona norte, y que trata de conciliar la conservación del oso pardo con la ganadería, el turismo y la caza.

Esta iniciativa se recoge en un proyecto presentado a la convocatoria Life de este año y donde se recogen como premisas la concertación social y la participación de los agentes implicados. Es un proyecto que evaluará la Comisión en 2012.

Los daños, por ataques de oso, en Aragón, se abonan según la Orden de 31 de Marzo de 2003, del Departamento de Medio Ambiente, donde se establecen medidas para la protección y conservación de las especies de fauna silvestre en peligro de extinción. El baremo de aplicación es interno y su última revisión data de 2009 aunque, este año, se eliminó la consideración sobre rebaños con control semanal de pérdidas.

El procedimiento se activa cuando se percibe un supuesto ataque con el aviso a las patrullas vigilantes, a los APN locales o el servicio provincial, que se personan en el lugar en busca de indicios y para auxiliar al ganadero.

Desde el primer momento, se empieza a confeccionar el expediente de daños que se cierra cuando se identifican las causas del ataque o la duda sobre la autoría por parte del oso. Expediente que recoge los hechos y hallazgos, que certifica el Servicio Provincial, y que recoge la conformidad del ganadero con el expediente y la cuantificación del daño.