El Consejero de Presidencia critica la falta de contadores de agua en Jaca

Víctor Barrio Roberto Bermúdez de Castro

Roberto Bermúdez de Castro, consejero de presidencia del Gobierno de Aragón, ha criticado que una ciudad como Jaca carezca de contadores de agua. Precisamente es esta carencia, que impide un control real del consumo de agua, la que ha obligado a aplicar una estimación en el canon de saneamiento. Un hecho que ha provocado importantes incrementos en el recibo.

El portavoz del Gobierno ha asegurado que entiende las quejas de los hosteleros y ha reiterado que está “abierto” a buscar la “mejor fórmula” para solucionar el problema. Ésta se debatirá el próximo jueves, en una reunión que se celebrará en la sede del Ejecutivo autónomo y a la que asistirá el alcalde de Jaca junto a representantes hosteleros de la ciudad. Con ella según, Bermúdez de Castro, se “intentará poner cordura en el asunto. Instaremos a poner contadores en el municipio y se estudiarán los parámetros de aplicación del canon”.

El canon de saneamiento es un impuesto de finalidad ecológica, que tiene la naturaleza de recurso tributario propio de la Comunidad Autónoma, cuyo producto se afecta específicamente a las actividades de prevención de la contaminación, del saneamiento y de la depuración de las aguas residuales previstas en la Ley.

Como en el resto de impuestos autonómicos, las tarifas quedan fijadas mediante la ley anual de presupuestos. Existe, además, un reglamento, cuya última versión es del año 2008, que regula la aplicación de este canon, que fue creado en el año 2001, mediante la Ley de Ordenación y Participación de la Gestión del Agua en Aragón.

Existen dos tarifas; una para usos domésticos y otra para industriales. En ambos casos, consta de un componente fijo y otro variable, que depende del volumen de agua consumido por el sujeto pasivo.

En el Reglamento vienen recogidos los criterios de determinación del volumen de agua consumido o utilizado, que es la base imponible de este tributo. Se establece, con carácter general, que el volumen de agua consumido se determinará por medio de la lectura del contador. Para los casos en los que “no hubiere procedimientos de medida del consumo” (es decir, que no haya contadores), la estimación es de 400 litros por domicilio y día (en el caso de usos domésticos).

En hostelería, se estiman 120 litros por plaza y día para alojamientos turísticos al aire libre; 240 litros por plaza y día para el resto de establecimientos destinados al alojamiento; y 100 litros por asiento o plaza y día para establecimientos de restauración.

Comentarios