Los Monegros, tierra de arraigada tradición musical

monumento dance sariñena

Hablar de tradiciones monegrinas es hacerlo de danza o folclore y esto es debido a que sus gentes han pasado de unas generaciones a otras la formación entorno a la cultura musical. La extensión del territorio monegrino lo convierte en un escaparate de tradiciones con múltiples variedades entre unas poblaciones y otras, aunque del mismo modo, con abundantes elementos comunes que todavía perduran en la actualidad.

Como en tantos pueblos aragoneses siempre ha existido la tradición de tocar, cantar y bailar la jota. Destaca el veterano Certamen Nacional de Jota “Villa de Sariñena” organizado por la Agrupación Folclórica de Aires Monegrinos, de donde han salido voces como la de José Antonio Villellas, Paco Lasierra o Javier Badules, que han marcado un antes y un después en la forma de entender el folclore en el territorio monegrino.

Ligado a la música está el Dance Monegrino, fusión de antiguos bailes de espadas y palos llamados “mudanzas” con representaciones de teatro popular; básicamente diálogo de pastores, de turcos y cristianos, y del bien y del mal, con intervención del ángel y el diablo. No todos los dances poseen la totalidad de estos elementos y tampoco hay un esquema común para la zona, donde un grupo fundamental es el de Sena, Sariñena y Pallaruelo de Monegros y otro podría comprender los de Castejón de Monegros, Bujaraloz y La Almolda. Lanaja y Robres presentan elementos comunes y otros propios.

El Dance de Sariñena era declarado este año Fiesta de Interés Turístico Regional y por ello, eran nombrados pregoneros en San Antolín. Las gaitas también son protagonistas en este dance. Precisamente la recuperación de la primera gaita de boto aragonesa se debe al empeño que el grupo mostró con esta causa. Martín Blecua es el principal mantenedor de este instrumento tradicional, sigue fabricándolas artesanalmente en su taller, desde donde salen gaitas para todo el mundo.

En cuanto a instrumentos no hay que olvidar el crecimiento de grupos de tambores que ponen el ritmo a las procesiones de Semana Santa en cada municipio, así como el auge de agrupaciones corales. Destaca la Coral de Hombres de Grañén, formación que responde a una fiesta tradicional del pueblo o el grupo de cantoras de Coplillas en Sena, tonadillas que suenan por las calles de esta localidad desde tiempo inmemoriales.