Las Cámaras de Comercio de Lérida y Huesca trabajarán en acciones conjuntas que ayuden a impulsar ambos territorios

La sede de la comarca de La Litera, en Binéfar, acogía esta semana una reunión de los máximos responsables de las Cámaras de Comercio de Lérida y Huesca, autoridades locales, comarcales y representantes empresariales, con el objetivo de coordinar actuaciones conjuntas que favorezcan los intereses de ambas provincias. Las líneas  de trabajo planteadas inicialmente se dividían en tres grupos básicos: infraestructuras, relaciones empresariales y defensa del interés común, como pueden ser los servicios sanitarios o educativos.

La iniciativa, propuesta por el consejero comarcal de Desarrollo junto con la Asociación de Empresarios de La Litera, surge con la finalidad de establecer cauces fluidos y constantes entre ambos territorios que, por su proximidad y características, tienen intereses comunes; y no limitarse a contactos puntuales, como ha ocurrido hasta la fecha, en su mayoría para resolver problemas sobre  hechos ya “consumados”.

Todos los asistentes coincidían en señalar que, aunque algunos de estos asuntos inciden más directamente en las comarcas colindantes, son de vital importancia para el conjunto de ambas provincias. Por lo que se acordó que la primera acción va a ser trasladar esta inquietud al resto de instituciones y colectivos, directamente implicados, para que se sumen a la iniciativa.

Joan Simó, presidente de la institución ilerdense y de la Confederación de empresarios leridanos, destacaba la autovía Pamplona-Huesca-Lérida como un factor estratégico importante para ambas provincias; al igual que la mejora de las comunicaciones por carretera con el sur de Francia.

Por su parte, Manuel Rodríguez Chesa, presidente de la Cámara oscense, planteaba que los técnicos presentes iniciasen ya los contactos necesarios para que “a principios de 2012 se pueda celebrar una reunión de trabajo, con un orden del día concreto, y la máxima implicación del resto de instituciones y colectivos”. Proponía, además, que “las reuniones periódicas, fijadas en el calendario, se fuesen alternando entre ambas provincias”.