Cartas al Director: “Aviso a Navegantes”

Agustín Lasaosa Laliena, Vicepresidente y Consejero Delegado de la S.D Huesca

Aún tengo vivo el recuerdo, allá por los años setenta y tantos, de un recién llegado y admirado Gironella a la Nueva España de la calle La Palma. Trajo bajo el brazo desde Pamplona, en una de sus primeras intervenciones, un atrevido e impactante artículo que tituló "aviso a los navegantes".

Se hacía eco de un posible boicot, por parte de unos extraños viajeros venidos desde Vascongadas, a las fiestas laurentinas.

El asunto terminó en agua de borrajas. Alguien les debió pasar el dato de cómo se las gastaban los de Huesca y supongo que también se les leyó el oportuno y certero artículo de Javier.

No aparecieron los "nautas".

A Raúl Ojeda Aciaga, director-gerente de la S.D Huesca, considerado en la LFP como uno de sus ejemplares ejecutivos, le han destrozado las cuatro ruedas de su automóvil y sin nocturnidad. En el parking del Alcoraz y a media mañana.

Desconozco si estos navegantes habrán leído a Kipling como mi entrañable y culto Petón (hermano para siempre por si lo duda algún avispado) en lo referente a salvar el barco a costa de limpiarse a los tripulantes, tal como defendía el novelista y poeta británico, pero si alguien pretende invitar a nuestro gerente a abandonar el club a base de navajazos en las gomas de su coche, está totalmente equivocado.

Raúl, como todos los que seguimos en el barco azulgrana desde hace seis años, con aciertos y errores (que cada uno utilice su balanza), se irá cuando él lo decida. Repito, ÉL.

Los violentos, los que les ríen las gracias, que también los hay, los que ponen en marcha el ventilador para que llegue la lamentable noticia a las contraportadas nacionales, terminan de ampliar el contrato a nuestro director-gerente. No por que si, por capaz.

La S.D Huesca es una S.A.D y algún día podrán existir cambios en el Club. Es la Ley del Deporte y de la vida. Claro que si, pero habrá diálogo entonces, no navajas.

Hasta que llegue ese día, desde mi posición en el Club elegiré a mis compañeros de viaje. Y Raúl estará entre ellos.

Estoy de acuerdo en todo con el artículo del pasado viernes de M.A. Blasco. A mi también me aterra pensar, como el informador redacta, que en nuestra querida Huesca sobran bárbaros, matones y cobardes... Pero, querido Blasco, nuestra ciudad, como tantas otras, está cambiando y no siempre para bien.

Lancemos una pregunta al aire, ¿Quién alimenta a estos amigos de delinquir? Buen debate.

Raúl, su familia, tienen todo nuestro apoyo. El del Consejo y el más importante, el de los miles de ciudadanos oscenses de bien. Azulgranas. Futboleros o no. Nuestro cariño y solidaridad. Faltaría más.

Y la garantía de estar entre nosotros, los de bien, hasta que les plazca. En Huesca hay demasiadas buenas personas como para permitir ninguna marcha a la brava. Los que están de más son otros. Los violentos y sus predicadores.

El sentencias de mi padre ya lo anticipó cuando hablaba de la población oscense. ¿Qué Huesca es pequeña? Aún sobran.

Como Pilatos en La Pasión salesiana: " Lo escrito, escrito queda".

Para los navegantes...

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