Huesca llora la pérdida del maestro Sampériz

Cientos de oscenses se daban cita este mediodía en la Catedral para despedir a José Luis Sampériz. El que fuera director de la Banda de Música de Huesca, era una persona muy querida y apreciada en la ciudad, y ésta, ha querido demostrarlo llenando el principal templo de la capital oscense. Su amada Banda también le ha rendido su emotivo homenaje. Conteniendo las lágrimas, los componentes de esta formación han acompañado con música la llegada del féretro a la Catedral. Familiares, músicos, representantes políticos y, sobre todo, muchos amigos, daban el último adiós al Maestro.

Emotividad a flor de piel en la fría mañana de este sábado a las puertas de la Catedral. Las primeras notas de la Banda hacían aflorar las lágrimas a los pocos presentes que todavía las aguantaban. El maestro Sampériz se ha ido con música, la que le ha ofrecido su querida Banda, que también ha dejado sobre el féretro la batuta del Maestro, con la que tantas veces dirigió sus conciertos. Todos sus componentes han acompañado a la familia en el funeral que comenzaba a las 12:30 horas en una abarrotada Catedral.

José Luis Sampériz nació en Castejón de Monegros y a los siete años se inició en el estudio de la música. Una vez en Huesca sigue sus estudios musicales en clarinete, piano y armonía. Pertenecía al Cuerpo de Músicas Militares destinado en el Gobierno Militar de Huesca. Pasó por la Coral Oscense, escuela de Magisterio de Huesca y Escuela Municipal de Sabiñánigo.

Es en 1985 cuando se le requiere para formar la Banda de Música de Huesca y en el 2005 el ayuntamiento oscense le impone la Parrilla de Oro y en el 2008 la Pajarita de Oro. Además de la de Huesca, era también director de la Banda de Música de Almudévar.

José Luis Sampériz ha dejado obras de múltiples estilos musicales entre las que destaca el propio Himno de la Banda de Música de Huesca.

Casado, padre de dos hijas y abuelo de cuatro nietos, logró contagiar a su familia el amor por la música. No obstante cinco miembros de la misma forman parte de la Banda. Su talante cálido y su profesionalidad, logró también inculcar a muchos oscenses esta afición, siendo un maestro ejemplar.

En estos días José Luis Sampériz estaba preparando con mucho trabajo e ilusión el concierto de San Vicente en Huesca.

MENSAJE INSTITUCIONAL DEL AYUNTAMIENTO DE HUESCA

La alcaldesa de Huesca, Ana Alós, acompañada de otros miembros de la corporación municipal también asistía al funeral. Alós, en nombre de todo el ayuntamiento, lamenta esta gran pérdida, ya que José Luis Sampériz ha sido un ejemplo de esfuerzo y superación para impulsar la Banda de Música, además de otras iniciativas culturales.

Dice: "La ciudad ha perdido un referente tanto humano como profesional; su trayectoria ha estado marcada por la ilusión y la dedicación plena a la formación de la Banda de Música y de sus integrantes".

Añade que "es un ejemplo claro de esfuerzo y compromiso con la ciudad y los oscenses; gracias a su trabajo, hemos logrado poner en valor la música en momentos tan especiales como el día de los danzantes, la fiesta del comercio y la procesión de Viernes Santo". La alcaldesa quiere, así mismo, resaltar su gran categoría humana, talento y generosidad.

ELOGIOS UNÁNIMES A SU LABOR PROFESIONAL Y A SU TALLA PERSONAL

Radio Huesca Digital ha hablado con algunas de las muchas personas que han tenido contacto con José Luis Sampériz. Todos han coincidido en su talla personal y en la importante labor divulgativa llevada a cabo en Huesca durante décadas.

El músico Juanjo Javierre recuerda las actividades extraescolares de La Normal (actual Colegio El Parque), en las que cogía a 40 chavales (unos sin condiciones musicales y alguno gamberro) y, con tan sólo una hora a la semana, conseguía un conjunto humano que llegaba a tocar alguna pieza musical.

Mikelo valora la cantidad de personas que se han formado a las órdenes de José Luis Sampériz. Dice que Huesca no es consciente de lo que éste ha llegado a hacer por la Banda de Música y por la propia ciudad.

Pascual Campo, mayoral de los danzantes, recuerda la cantidad de años en los que la mañana del 10 de agosto, y el resto de días de actuación de los danzantes la Banda, ha ido acompañándoles. Incide en la conexión entre ambos grupos y valora la categoría humana de José Luis Sampériz.

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