La Jefatura de Tropas de Montaña celebra en Jaca la Patrona de Infantería

La Jefatura de Tropas de Montaña celebra este jueves, 8 de diciembre, la festividad de su Patrona, la Inmaculada Concepción en el Acuartelamiento La Victoria en Jaca. Los actos comenzarán ya este miércoles a las siete de la tarde, con una misa en la Capilla de San Pedro, en la Ciudadela, en la que participará el Coro de la Catedral.

El jueves día 8 a las once de la mañana se celebrará una misa en la misma capilla, con la participación del Orfeón Jacetano. Y el acto militar, se desarrollará a las doce y media de la mañana, en el patio de armas del Acuartelamiento “La Victoria” de Jaca, con la formación del Regimiento de Cazadores de Montaña “Galicia nº 64” y será presidido por el General de Brigada Gumersindo Veiga Pérez.

Mientras parte de los componentes de la Jafatura de Tropas de Montaña que tiene su sede en Jaca, están nuevamente participando en misiones internacionales en Afganistán. Desde el mes de septiembre, parte del contingente español pertenece a la Jefatura de Tropas de Montaña. El grueso del mismo lo forman miembros del regimiento América 66 de Pamplona, reforzados por componentes del regimiento Galicia 64 de Jaca.

En el mes de enero está previsto que sean relevados, después de haber cumplido los 4 meses de misión. Recordamos que la Jefatura de Tropas de Montaña tiene en Jaca su sede y cuartel general y dispone de acuartelamientos en Jaca, Pamplona y San Clemente de Sasebas en Gerona

Esta celebración recuerda los actos heroicos acaecidos el 7 de diciembre de 1585, cuando el Tercio del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla combatía durante la Guerra de los ochenta años en la isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal. A los españoles bloqueados por la escuadra del Almirante Holak, les propusieron una rendición honrosa, pero la respuesta española fue clara: «Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos». Ante tal respuesta, Holak abrió los diques de dichos ríos para inundar el campamento español. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio.

En ese crítico momento, un soldado del Tercio cavando una trinchera tropezó con una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción. Colocaron la imagen en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como una señal divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada. Aquella noche un viento completamente inusual e intensamente frío heló las aguas del río Mosa y los españoles, marchando sobre el hielo al amanecer del día 8 de diciembre, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga y obtuvieron una victoria completa. Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción fue proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia.

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