El Gordo de Grañén también a Huesca, pueblos de la provincia, Murcia, Salamanca y otros puntos de España

El número 58.268 era vendido casi íntegramente en la administración número uno, situada en la calle Joaquín Costa, 4, de Grañén. Además de los vecinos de la localidad monegrina, el Gordo iba a parar también a Sodeto, a varios bares de Huesca, Tierz, Almudévar, Biscarrués, Hecho, Berbegal y Peralta de Alcofea, además de a varias ciudades españolas.

Aunque la mayor parte del dinero del Gordo se quedaba en la comarca de Los Monegros y Huesca capital, otras localidades eran agraciadas. Y detrás de cada afortunado una historia personal diferente.

Como cada año, el reparto de este premio ha estado marcado por numerosas anécdotas, como la del camionero de la empresa Fitosa de Molina de Segura (Murcia), Ángel Martínez Zaragoza, quien antes de viajar a Huesca para transportar maquinaria les dijo a sus compañeros: "Voy a Huesca. ¿Os traigo lotería?".

Una cuadrilla de amigos y cazadores de Lesaka le ha tocado el Gordo del sorteo extraordinario de Navidad. Al parecer, y según informaciones publicadas en la red social Twitter, como todos los fines de semana de temporada, dicho grupo de cazadores acudió a cazar a Huesca y fue allí donde compró, al menos, diez décimos del boleto premiado: el 58.268.

El resultado ha sido que este camionero era duchado con cava para celebrar los 400.000 euros que cada compañero obtenía por uno de los diez décimos que adquirió en Grañén.

Otra historia es la de Rafael Mallada, propietario del bar Boira de Tardienta, cuando se enteraba de que había repartido la suerte del Gordo en esta localidad oscense. Por su parte la Asociación de mujeres de Sodeto repartía, en participaciones de 5 euros, un total de 6.000 euros del Gordo.

Varios vecinos de Huesca, clientes de algunos establecimientos de hostelería como el caso del bar Esperanza, se habían quedado sin el número 58.268 y el miércoles se fueron, de propio a Grañen, para comprar cuatro décimos.

Trabajadores de algunas tiendas de la capital oscense y de varios establecimientos también compraban el Gordo en distintos puntos.

La ciudad de Huesca también era agraciada con dos premios más: un tercero vendido en la administración número 6 y un quinto vendido en la administración del Coso, junto a Correos. En ambos casos eran 10 décimos vendidos en ventanilla.

El bar "Carlitos" de Huesca, regentado por una familia de rumanos, vendía entre sus clientes décimos del "Gordo". Guarismos que provocan mareos si los traducimos a euros, y más aún a las antiguas pesetas. Según Mijaela, hermana de Carlitos, un niño de diez meses que da nombre al bar, la práctica totalidad de los clientes son trabajadores o inmigrantes que se mueven por la zona.

El Gordo viajaba también hasta cuatro pueblos salmantinos de la mano de un vecino de la zona de Las Arribes del Duero, Eleuterio Sánchez, al que sus allegados llaman El Lute y que vive de una pensión. Éste compró los décimos en Huesca.

Algunos de los afortunados forman parte de una cuadrilla de la construcción de la localidad de Cabeza del Caballo (Salamanca), según explicaba el jefe de la cuadrilla, Juan Manuel Rodríguez Martín.

La alegría de la Lotería de Navidad también llegaba al Ayuntamiento de Huesca. Varios funcionarios eran agraciados con distintos premios.

También en Biscarrrués. Si en el año 2007 el segundo premio llegó a Biscarrués, en esta ocasión un vecino compró lotería en Grañén, con lo que en esta localidad ha volvía a tocar la suerte con el Gordo.

En la provincia también recibían premios la administración número uno de Sabiñanigo con un quinto premio, Jaca con un tercer premio y Larués con otro quinto premio.

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