La barbastrense Rocío López salva dos vidas en Perú

Las gestiones realizadas por Rocío López Sánchez, trabajadora social de 23 años, han salvado las vidas de un niño que necesitaba un trasplante de riñón y de una niña con cáncer de hígado. Ambos casos están en proceso de curación en el hospital.

Rocío López, mediante una beca del programa de prácticas internacionales gestionado por Universa, centro de coordinación de prácticas de la Universidad de Zaragoza y el Inaem, ha desarrollado durante cuatro meses una importante labor como trabajadora social en Iquitos, la sexta ciudad más poblada del Perú, en un colegio de educación especial.

Rocío López explica que la niña con cáncer de hígado, Mayra, nació con discapacidad intelectual y fue abandonada por su madre y fue su abuela quien se hizo cargo de ella. Rocío tuvo una lucha constante con los médicos y al final consiguió agilizar los trámites para internar de nuevo en el hospital a la niña.

La prensa peruana ha valorado el trabajo de Rocío, de forma especial el relativo a Mayra puesto que gracias a la campaña de recogida de dinero para su traslado a Lima y a la insistencia con los médicos ha comenzado a ser tratada. Los facultativos nunca creyeron en su recuperación y le aconsejaron que regresara a casa para pasar sus últimos días junto a su familia.

La directora del centro, María Helmi Vargas, ha destacado la labor que ha realizado Rocío López y ha destacado que su interés ha sido fundamental para estos niños y para el resto puesto que ha realizado un trabajo intensivo respecto a la comunicación familiar y a la aceptación de la discapacidad del niño o niña.

Rocío López ha regresado de nuevo a Barbastro y tiene la intención de seguir colaborando en la recuperación de estos niños. Para ello tiene previsto vender artesanía de Perú y realizar distintas actividades con el fin de recaudar fondos para enviarlos a Iquitos.