La planificación, fundamental para cualquier actividad en montaña

En el balance anual de rescates en montaña, la Guardia Civil fija en la falta de planificación la causa de muchos de esos accidentes. Toda actividad en la montaña conlleva un riesgo y hay que estar preparado e informado antes de salir. Adecuar la actividad a nuestra capacidad física y conocimientos técnicos, llevar material de calidad o teléfono móvil son algunas de las cosas imprescindibles que hay que tener en cuenta. Si salimos en invierno tenemos que prever siempre el riesgo de avalanchas.

Conocer el itinerario y una ruta alternativa, el tiempo que nos va a costar y la previsión meteorológica es algo fundamental. También lo es llevar el material adecuado y saber usarlo. La Guardia Civil aconseja no ir solo a la montaña y, en todo caso, siempre dejar dicho a dónde se va.

La actividad siempre tiene que estar adecuada a nuestra capacidad y hay que guardar fuerzas para la vuelta, ya que la mayoría de los accidentes se producen durante el descenso.

En invierno la montaña conlleva un riesgo extra, y es el peligro de aludes, si salimos a realizar cualquier actividad con nieve es necesario consultar el nivel de riesgo y elegir bien los itinerarios. Imprescindibles son tres instrumentos: pala, sonda y arva.

Si a pesar de todo te coge una avalancha lo primero es mantener la calma, soltarnos todas las correas que nos unen al material (bastones, mochilas, esquís...) e intentar bajar en diagonal y haciendo movimientos de natación. Una vez sepultados por la nieve, es necesario saber en qué posición estamos, hacernos un hueco para respirar y emitir sonidos pero sin gritar.

La mayoría de los aludes son provocados por nosotros mismos, por eso, es necesario conocer muy bien el terreno y saber desistir si vemos peligro. Lo importante al salir a la montaña es, siempre, regresar.