Luis Villar y José Luis Benito escriben sobre el cambio climático en la revista "Nature"

Los doctores Luis Villar, biólogo e investigador titular del CSIC en el Instituto Pirenaico de Ecología de Jaca, y José Luis Benito, biólogo profesional de libre ejercicio, han colaborado en un artículo sobre cambio climático publicado en la prestigiosa revista “Nature”. En este trabajo han intervenido 26 equipos de toda Europa.

El artículo en cuestión se titula “Continent-wide response of mountain vegetation to climate change” y muestra uno de los resultados del monitoreo a largo plazo que están haciendo del impacto del calentamiento global sobre de la flora de alta montaña, gracias al proyecto GLORIA (Global Observation Research Initiative In Alpine Environments). Este estudio se ha realizado en 60 montañas y 12 países de Europa, en el caso del Pirineo en cuatro cimas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Huesca).

En él se pone de manifiesto que las plantas amantes del calor (también llamadas especies termófilas), están desplazando a las especies alpinas más adaptadas al frío, debido al aumento de las temperaturas causado por el calentamiento global. Precisamente en el Pirineo y Sierra Nevada (los dos macizos montañosos donde se inició GLORIA en España), son las montañas europeas donde más se ha constatado este fenómeno que hemos denominado termofilización. En el periodo de estudio 2001-2008, en el Pirineo la temperatura media del mes de junio ascendió 1,6 ºC en junio por la noche, frente a una media de 0,7 ºC en el conjunto de las montañas estudiadas en Europa.

Cuando observamos montañas individuales esta tendencia general puede no ser evidente, pero en la escala continental se observó una abundancia significativamente mayor de especies termófilas en 2008 en comparación con 2001.

La termofilización de las comunidades vegetales de montaña refleja el grado de calentamiento reciente, y es más pronunciada en las zonas donde el aumento de la temperatura ha sido mayor, como en España (en nuestro caso el Pirineo y la Sierra Nevada). En vista de los cambios climáticos proyectados, la transformación observada sugiere una disminución progresiva de los hábitats de montaña fría y en consecuencia de los seres vivos que alberga. En el Pirineo eso se traduce en que las alrededor de 150 especies de plantas que viven a más de 3000 metros de altitud -una veintena ellas cuales son exclusivas (endémicas) de nuestra cordillera-, verían comprometido su futuro a medio plazo. Lo más probable es que se hagan cada vez más raras y se queden acantonadas en algunas pocas zonas, pudiendo desaparecer alguna de ellas.

La importancia de este trabajo radica en que esta es la primera vez que se realiza un monitoreo coherente a gran escala de los efectos del calentamiento global sobre un ecosistema concreto, en varias zonas del mundo a la vez y con la misma metodología. Hasta el momento los estudios del efecto del cambio climático reciente se habían advertido en una gran variedad de hábitats, pero siempre sobre casos locales y en comunidades bióticas concretas.

En este trabajo han intervenido 26 equipos de toda Europa. Por parte de Aragón somos cofirmantes del artículo los doctores Luis Villar, biólogo e investigador titular del CSIC en el Instituto Pirenaico de Ecología de Jaca, y José Luis Benito Alonso, en la actualidad biólogo profesional de libre ejercicio.

En estos momentos dentro del proyecto GLORIA se están estudiando un centenar de montañas de todo el mundo, con la particularidad de que en todos los lugares se hace con la misma metodología, lo que permitirá tener datos coherentes a nivel mundial que podrán ser comparados dentro de unos años.

En Aragón se sigue trabajando en Ordesa y en 2011 se ha ampliado la red de monitorización, gracias al encargo del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón a uno de nosotros (JLB) de establecer otra zona piloto de muestreo (así llamamos al conjunto de 4 cimas que se estudian conjuntamente, que deben tener diferentes altitudes y ser homogéneas en cuanto a sustrato y clima). Dado que la primera zona piloto (Ordesa) se estableció en el Pirineo calizo, esta segunda se ha establecido en cimas silíceas pirenaicas, en concreto en los valles de Tena y Bielsa. En el establecimiento de esta segunda zona piloto en el Pirineo también colaboró el Dr. Luis Villar, entre otros.

El objetivo del Gobierno de Aragón para 2012 es ampliar el estudio a las montañas mediterráneas de Sistema Ibérico, en concreto al Moncayo, para completar la representación de la alta montaña aragonesa en la red mundial de GLORIA. De esta forma Aragón se pondría a la cabeza en Europa en los estudios sobre los efectos del calentamiento global sobre la flora de alta montaña.