El azafrán vuelve a la Ribagorza

Daniel Grau, un francés afincado en Estaña, término municipal de Benabarre, está intentando recuperar, en esta zona ribagorzana, el cultivo del Azafrán. Durante los 70, España fue el primer país del mundo en la producción de este ingrediente, un papel que, actualmente, ostenta Irán. Para Grau, la Ribagorza es un lugar idóneo para su cultivo.

El frío, el sol, la cantidad de agua que cae y la tierra de este territorio hacen que la Comarca de la Ribagorza sea un buen lugar para cultivar el azafrán, una flor muy delicada. Desde hace cinco años, Daniel Graus lo cultiva con la ayuda de sus familiares y, aunque, de momento, todavía no lo comercializa, pretende hacerlo dentro de poco.

Antiguamente, explica, todo el mundo tenía azafrán en sus casas pero poco a poco, su uso en la cocina se ha ido perdiendo. A través de este proyecto intenta volver a ponerlo en valor, no sólo como una espacia más en los estantes de la cocina, sino como un ingrediente presente en la elaboración de productos de la zona como los quesos o el chocolate, uniéndose a la marca Benabarre Sabor e intentando trasladar, lo que ha aprendido de la zona del Jiloca, donde el azafrán sigue siendo muy importante, a este territorio.

El cultivo del azafrán no es demasiado complicado, afirma, pero sí que es un mundo en el que, prácticamente, todo se realiza de forma manuel, en especial la recogido. Como cifras destacar que para recoger un gramo de azafrán seco se necesitan 150 flores.

Por eso, los elementos principales para su recogida son el cuidado y, sobre todo, la paciencia, porque según cómo se realice su desbriznación, el azafrán será de mejor o peor calidad.