Inauguración de Las casas de Adamil en Monzón

A un kilómetro de Monzón se encuentra la finca conocida como ‘Las casas de Adamil’ dónde se han realizado una serie de obras para adecuarla como lugar de celebración de eventos de todo tipo tanto particulares como de empresas. Este sábado se inauguran las instalaciones por la mañana y por la tarde se realiza una jornada de puertas abiertas a toda la población como explica Álvaro de Riba, portavoz de la empresa.

La inauguración se llevará a cabo a las once de la mañana estando prevista la presencia de la alcaldesa de Monzón, Rosa María Lanau. Se ha previsto una demostración de las posibilidades de celebra eventos en la finca para ello se ha invitado a empresas de caterin, de espectáculos o de ambientación musical.

La idea de los promotores es que aquellas personas o empresas que quieran celebrar algo sepan de la existencia de este espacio y una vez ‘enamorados’ dice Alvaro de Riba pueden contratar lo que quieran y los servicios externos que sean precisos. La finca no da servicio de restauración ya que son las empresas de caretin quienes se encargan de ello.

El concejal de Hostelería y Comercio, Jesús Guerrero, señalaba que ‘ Las casas de Adamil’ supone la puesta en valor de una iniciativa que enriquece la oferta hostelera en la ciudad.

La idea surgía a comienzos de los 80 cuándo los jardines de la finca acogían la primera Jornada Gastronómica del Alto Aragón organizada por la Asociación de Hostelería. Este evento le permitía a la empresa familiar dedicada al ganado y agricultura empezar a pensar en acondicionar el espacio para convertirlo en un lugar para realizar eventos desde bodas a empresas. Los locales de los que se partía eran de los años 50 y que tuvieron una mejora con un famoso actor Conrado Sanmartín se casaba con una de las hijas de la propiedad.

Este proyecto viene a cubrir la necesidad imperiosa de Monzón y comarca como es el de disponer de unos locales con gran capacidad, integrados en la naturaleza y en las afueras de la ciudad.

En las obras se recuperaba la nave utilizada anteriormente como granja con cubierta de vigas de madera. Ésta se ampliaba para convertirla en un gran salón con capacidad para 300 personas.