Huesca concede a Daniel Montorio Fajó el décimo título de Hijo predilecto de la ciudad

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Huesca ha concedido a Daniel Montorio, fallecido en el año 1982, el título de Hijo predilecto de la ciudad. En el día de San Vicente, el Salón Azul del Círculo Oscense era el escenario de este acto en el que se daba entrega del pergamino que acredita esta distinción a su sobrino, Ángel Montorio. Daniel Montorio Fajó fue uno de los compositores más prolíficos de su época y sus piezas han quedado para la posteridad. Es el autor de la partitura del Himno a Huesca, y en el resto de España se recuerda con especial relevancia su música para la canción “Soy minero” o “Adiós a España”. Con la distinción de Hijo predilecto, Huesca reconoce a Daniel Montorio como “una de las figuras más importantes de la cultura oscense del siglo XX”. El Casino oscense alberga una exposición sobre su obra.

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El Salón Azul del Casino de Huesca recibía con música a las decenas de oscenses que acompañaban a la familia en este acto de reconocimiento a Daniel Montorio. La ciudad otorga así su décimo título de Hijo Predilecto a este oscense que a los 10 años ya hacía el acompañamiento musical al cine mudo proyectado en el Cine Pardo de Huesca, y que pronto fue becado por la Diputación y el Ayuntamiento para seguir con sus estudios en Madrid. Compuso cientos de obras para cine, teatro y musicales (revistas) que han quedado en el recuerdo de todos los españoles.

Poco antes del comienzo del cine sonoro en España componía el 90% de los acompañamientos musicales de las películas que se estrenaban, y fue pionero en la adaptación al cine hablado.

Los años 50 fueron años de mucho éxito para las películas en las que colaboró, como “Esa voz es una mina”. Compuso la música de más de cien películas y estrenó noventa y cinco obras teatrales entre las que destacan "Una rubia peligrosa”, "Vampiresas 1940" o "Tabú", entre otros éxitos. Creó la música descriptiva para "Fermín Galán", una de las primera películas españolas de los años 30, o la famosa canción “Adiós a España”. Su música alegre amenizó una época difícil que cuenta con títulos tan sorprendentes como "El negro que tenía el alma blanca", versión sonora que realizó Benito Perojo. Daniel Montorio compuso la música de numerosos anuncios de radio o televisión. Las sintonías del Pegamento Imedio o de Okal son tan sólo dos ejemplos. También dirigió una compañía discográfica, con la que, al frente de una orquesta, grabó numerosos discos de música clásica. Falleció en 1982.

Fue su sobrino, Ángel Montorio, que ha dedicado a recopilar y catalogar todo el trabajo de su tío, quien decidió presentar la solicitud en el ayuntamiento de Huesca hace unos meses. Meses más tarde el área de Relaciones Institucionales y Cooperación al Desarrollo del ayuntamiento de Huesca decidía, por unanimidad, otorgar a Daniel Montorio Fajo, el título de Hijo Predilecto de Huesca, a título póstumo.

El Casino de Huesca alberga una exposición sobre sus obras con el manuscrito del Himno a Huesca, carteles de las películas en las que participó o fotografías firmadas de artistas con los que trabajó, como Lola Flores o Antonio Molina, que lo recuerdan con cariño.