En un año aumenta un 67% la deuda del GA por medicamentos

La deuda por suministro de medicamentos a hospitales en Aragón supera los 202 millones de euros, según datos de la monitorización trimestral que lleva a cabo FarmaIndustria entre sus asociados. Esto supone un 67,2% más que en 2010. Nuestra Comunidad es la segunda española que más ha incrementado la deuda en el 2011. En lo que se refiere al periodo medio de pago, las arcas públicas pagan con 451 días de retraso, la media española es de 525 días, pero cuatro comunidades autónomas superan los 800 días.

La deuda por suministro de medicamentos a hospitales del Sistema Nacional de Salud, a 31 de diciembre de 2011, ascendía a 6.369,3 millones de euros. Este importante aumento de la deuda (36%) contrasta con el estancamiento de las ventas a hospitales (1,1%) en 2011, de lo que se deduce que el aumento de la demora se debe a la caída de los pagos por parte de las comunidades autónomas y no a nuevas compras.

Por comunidades autónomas, Andalucía es la que registra el mayor nivel de deuda (1.523,7 millones de euros), seguida de la Comunidad Valenciana , Madrid y Castilla y León. Las comunidades con menor nivel de endeudamiento por suministro de medicamentos son Navarra (14,4 millones), País Vasco (37 millones), La Rioja (46,6), y Extremadura (54,3).

Sólo dos comunidades consiguieron reducir el montante de su deuda hospitalaria en 2011: Navarra un 51,4% y País Vasco un 28,9%. Por el contrario, entre las regiones que más la han incrementado se encuentran Castilla-La Mancha (un 89%) y Aragón (67,2%).

Hasta cuatro comunidades acumulan más de 800 días de retraso en el pago por suministro de medicamentos a hospitales. La Comunidad Valenciana es la que registra una mayor demora (884 días), seguida de Baleares (848), Castilla y León (816) y Cantabria (804). Andalucía y Castilla-La Mancha superan los 740 días, mientras que las regiones que registran periodos medios de pago más bajos son País Vasco (70 días), Navarra (73) y Extremadura (161).

FarmaIndustria afirma que las consecuencias de esta situación son dramáticas. Las compañías no tienen capacidad de seguir funcionando sin circulante; la imagen internacional de España se está desmoronando al no hacer frente a estos pagos; y puede llegar a estar en riesgo el suministro de medicamentos estratégicos en términos de normalidad.

La industria farmacéutica ha facilitado estos datos al Gobierno de España y asegura que está dispuesta a colaborar con las administraciones en la articulación de una solución.