La caída de precio de las motos usadas reduce un 20% la importación paralela

La caída del precio de las motos de segunda mano y su creciente oferta están frenando las compras de nuevas fuera de los canales oficiales -práctica conocida como importación paralela-, hasta el punto de que las adquisiciones 'extraoficiales' se redujeron un 19,6% durante el pasado año, con un total de 2.644 unidades, según refleja un estudio elaborado por la plataforma de vehículos en la red AutoScout24 a partir de los datos de MSI.

De este modo, muchos de los compradores que anteriormente acudían fuera de España para conseguir hacerse con una moto a mejores precios, generalmente a través de intermediarios que mueven grandes volúmenes de pedidos, recurren ahora a un mercado de ocasión donde pueden encontrar esos mismos modelos más baratos sin los problemas que pueden derivarse de la garantía u homologación.

Asimismo, otro de los factores que está devolviendo a los compradores al mercado habitual son las atractivas ofertas y promociones que ofrecen algunos distribuidores oficiales para dar salida al stock y evitar que los posibles clientes migren hacia otros canales; no en vano, cada moto adquirida a través de la importación paralela supone "una venta perdida" para ellos, aunque a la larga también les reporte beneficios a través del área de posventa.

Además de la presión ejercida por el mercado de motos de ocasión, el informe atribuye también esta caída de las importaciones paralelas al impacto lógico de la crisis económica y de financiación, que en ese mismo periodo redujo en un 10,9% las matriculaciones de motos en España, hasta situarlas en el entorno de las 120.000 unidades.

El director general de AutoScout24, Gerardo Cabañas, explica que la compra de motos nuevas al margen de los distribuidores oficiales es "una práctica totalmente legal que se ha dado siempre en mayor o menor medida -especialmente en el segmento de alta gama y de motos clásicas-, y que hoy por hoy representa en torno al 2,2% de las ventas en España".

No obstante, a lo largo de este año se aprecia que los modelos deportivos se encuentran entre los que más han dejado de adquirirse fuera de los canales oficiales, como es el caso de las motos de Kawasaki (-31,5%) y Aprilia (-41,1%), con menos importaciones que la media durante el pasado año. Justo lo contrario ocurre entre las marcas asociadas a motos urbanas, puesto que en algunos casos experimentaron aumentos considerables, como es el caso de Piaggio, cuyas importaciones subieron incluso un 27,5%.

En nuestro país tan sólo cinco marcas concentran casi las tres cuartas partes (71,9%) del mercado de importación paralela. El principal exponente es Harley-Davidson, la 'joya de la corona' en este segmento, con una cuota que asciende al 21,6%. Junto a ella destacan también Honda (18,5%), Yamaha (12,4%), BMW (12,2%) y Suzuki (7,2%).

No obstante, y a pesar de mantener su hegemonía, llama la atención que la caída media de las importaciones de estas cinco marcas (-24%) fue casi cinco puntos superior a la del conjunto del mercado (-19,6%), por lo que la tendencia parece apuntar hacia una menor concentración en el futuro.

El comportamiento de la importación paralela durante el pasado año fue muy dispar por territorios, con caídas en torno al 25% en la Comunidad de Madrid (535 motos) y el 20% en la Comunidad Valenciana (373 motos), mientras que en Cataluña (356 motos) y Andalucía (336 motos) el descenso fue menos acusado, rondando el 13%.

En términos de volumen se sitúan tras ellas Murcia (267 motos), Baleares (133 motos), Canarias (121 motos), Galicia (116 motos), Castilla-La Mancha (108 motos), País Vasco (87 motos), Castilla y León (63 motos), Navarra (39 motos), Cantabria (27 motos), Aragón (26 motos), Extremadura (20 motos), Asturias (17 motos), La Rioja (9 motos), Melilla (7 motos) y Ceuta (4 motos).