Los transeúntes se sienten acogidos en Huesca

La ciudad de Huesca cada vez recibe más transeúntes, una de las causas está en la crisis económica y el incremento de la pobreza, pero también en que la capital oscense es una ciudad cómoda para estas personas. Además de tranquilidad, en Huesca tienen más opciones para pasar unos días. Cáritas Diocesana lidera varios proyectos en torno a la mendicidad, un centro de día, un taller de muebles e, incluso, un piso tutelado.

No es sorprendente ver en Huesca a gente pidiendo en la calle o durmiendo en cajeros, en esta ciudad se sienten más seguros que en una gran urbe. Lo habitual es que los transeúntes vayan de una ciudad a otra buscando un sitio en refugios y albergues, aunque algunos, también van en busca de trabajo.

En Huesca, Cáritas ofrece a estas personas distintas posibilidades. Una de ellas es un centro de día (ubicado en la costanilla Ricafort), ahí pueden pasar a resguardo algunas horas, por las mañanas suele haber unas 15 personas aunque por la tarde, superan la treintena.

Además, existe un taller de restauración de muebles y un piso tutelado para los que quieren dejar la mendicidad. En el primero, pueden hacer un trabajo remunerado durante un máximo de tres días, en el segundo caso, se lleva a cabo un proyecto educativo que pretende alejarles de la calle y ayudarles a superar, en caso necesario, sus adicciones.

Para pasar la noche existe el refugio municipal, aunque, desde Cáritas, su directora, Pilar Polo, explica que no todos quieren entrar en estos proyectos. Huesca es una ciudad tranquila y solidaria, asegura, en la que muchos acostumbran a quedarse más de lo habitual. Ayudar a todos es imposible aunque en Cáritas encuentran un importante apoyo.

Comentarios