Álvaro Novellón y Unai Castresana han regresado al Dru

Tras un mes de espera en casa Álvaro Novellón y Unai Castresana regresan a los Alpes y ya están escalando. Ha sido un mes de preparativos, con un ojo puesto en la meteorología y otro en las obligaciones laborales. El domingo los escaladores de Peña Guara se metían por fin en ese océano de granito que es la Oeste del Dru. Ya han fijado cuerda en los tres primeros largos de la vía, según han informado desde la propia montaña. Se prevén de 7 a 10 días de trabajo en la pared.

El objetivo es escalar la Directa Lafaille en la cara oeste del Dru, una vía de 1.000 metros de recorrido y dificultades extremas en artificial. Todo ello en el severo ambiente invernal del Macizo del Mont Blanc. Se trata probablemente de la vía más dura en su estilo de todo el macizo, abierta en 2001 por el mítico alpinista francés Jean Christophe Lafaille, esta sería la tercera repetición de la vía.

El proyecto se inicio en diciembre, tras portear todo el material hasta la base de la pared, las fortísimas nevadas en el macizo del Montblanc, obligaron a Álvaro y Unai a regresar a casa a la espera de una ventana de buen tiempo que les permitiera regresar a la montaña. Esa ventana vino de la mano de la ola polar que nos azota, y sin pensárselo dos veces, los escaladores marcharon la semana pasada a Chamonix donde ya progresan en la vía.

Álvaro Novellón y Unai Castresana, escaladores del Club Oscense Peña Guara, vienen avalados por un buen número de escaladas invernales en grandes paredes, especialmente en el Naranjo de Bulnes donde se han hecho con las repeticiones invernales de Tramuntana, Zumbeltz, Sueños de Invierno y Pilar del Cantábrico.

La potente ola de frío siberiano que azota Europa no ha impedido que ya hayan montado cuerda fija en los tres primeros largos de la vía. Hasta que los primeros rayos del sol dan en la pared el frío es terrible. El lunes Chamonix amanecía con -17 grados. La buena noticia es que parece que el tiempo se mantendrá estable en los próximos días y se espera que puedan mantener un buen ritmo de progresión.

Los primeros largos han sido sobre todo laboriosos y es que, como cabía esperar, se están encontrando mucho hielo y nieve en las fisuras, haciendo mucho más complicado la tarea de buscar emplazamientos para los seguros. Hay mucha nieve pero el manto esta muy asentado, nada que ver con la experiencia de final de año donde parecía que todo se venía abajo.

Por el momento Álvaro Novellón y Unai Castrenana están viviendo en una cueva de nieve que han cavado a pie de vía.

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