"Indumentaria tradicional aragonesa, apuntes para una historia", en Sabiñánigo

Este viernes el museo de Artes Populares de Serrablo, acoge a las 20,30, la presentación del libro “Indumentaria tradicional aragonesa, apuntes para una historia”, coordinado por Elena Guarc y el serrablés Dabi Latas, y editado por PRAMES. La publicación, ofrece una visión global de las diferentes formas del vestir tradicional que desde finales del siglo XVIII hasta principios del siglo XX que existieron en Aragón.

Sus autores en declaraciones a Radio Sabiñánigo, han comentado que se ha contado con la colaboración de 45 diferentes indumentaristas de prestigio, tanto de nuestra comunidad autónoma como de fuera de ella, que aportan sus investigaciones en esta materia.

Para Elena Guarc, este trabajo y el anterior que se realizó del Bajo Aragón, le ha descubierto el salir del traje esteriotipado de baturro que se tiene, con la riqueza que contamos en nuestras comarcas, como es el caso para ella de los vestidos de Hecho y Anso.

Dabi Latas, al no ser expertos en la materia, en cada estudio se descubre nuevas cosas, como en su caso las coscorroneras, unos gorros rígidos fabricados con fibras vegetales que utilizaban los niños al comenzar andar para proteger sus cabezas de las caídas

El libro se estructura en una serie de apartados, entre los que se puede encontrar un acercamiento al estudio de la indumentaria tradicional desde los protocolos notariales, etnotextos y lo que se conserva en los museos hasta la importancia de la indumentaria en el folclore con el traje de barurro, la influencia de la Sección Femenina, los cancioneros y los particulares. Se cuenta con un apartado específico para los trajes de Hecho y Ansó; la indumentaria en los niños, o el estudio de las joyas, el luto y la moda de transición.

Los capítulos centrales del libro muestran la riqueza y variedad de cada una de las prendas que, usadas por hombres y mujeres, se conservan a lo largo y ancho de la geografía aragonesa. Los grabados, las postales costumbristas, los retratos de finales del siglo XIX y principios del XX y los cientos de fotografías de prendas antiguas que ilustran los textos dotan al libro de una gran frescura, al tiempo que despiertan en el lector el interés por el detalle minucioso, por la variedad de prendas, por la diversidad de tejidos y por la riqueza de la indumentaria tradicional aragonesa.

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