Atrasos en el Ayuntamiento de Huesca

Francisco Pérez-Fajardo Alcaide

Todos sabemos que el Ayuntamiento de Huesca no es precisamente un adalid de la modernidad y el progreso, al menos por la poca rapidez de adaptación a los tiempos que corren, tal y como han demostrado los sucesivos equipos de gobierno en las distintas legislaturas.

De hecho, Huesca es de las pocas ciudades, sino la única, que todavía está inmersa en pleno debate sobre si llevar a cabo la peatonalización del centro o no, cuando son numerosísimos los ejemplos de ciudades que hace ya más de 20 años lo han realizado y con gran éxito. Pero en este caso me refiero a un detalle menor, pero no menos importante, como la forma de cobro de la casa consistorial a sus ciudadanos.

Resulta que en tiempos de ajustar gastos y necesidad de recaudar, el Ayuntamiento no facilita el abono de sus trámites, ya que a día de hoy, 7 de marzo de 2012, no se puede pagar con tarjeta de ningún tipo en su sede de la plaza de la catedral.

Hace años ya, que el pago mediante tarjeta está más que extendido, tanto en el comercio tradicional como en la mayoría de empresas como forma de pago, excepto claro, en el Ayuntamiento. Hoy, cuando ya se habla de comercio electrónico y de medios de pago mucho más avanzados, aquí todavía no admitimos una simple tarjeta. Esperemos que no sigamos dejando morir la ciudad con actitudes inmovilistas; de todos depende lograrlo y con pequeños gestos, como sería rectificar éste que he puesto en evidencia aquí, se logra. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo un ejemplo de ciudad varada?, como hace unos años titulaba en un reportaje dedicado a Huesca un diario de tirada nacional.

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