Biescas se prepara para tiempos de sequía

El Ayuntamiento de Biescas desde hace unas semanas se encuentra trabajando en nuevas captaciones y mejorando el bombeo de agua potable para prevenir problemas de abastecimiento a la localidad y algunos de los núcleos del municipio, ante la situación que se esta dando desde hace meses sin precipitaciones de lluvia y heladas.

El alcalde, Luis Estaún, ha comentado que se ha reforzado la presión en algunos núcleos al agotarse el agua o bajar su volumen en los manantiales. En el caso de Biescas ante la situación que presenta el abastecimiento desde Santa Elena se han realizado trabajos para captar nuevas tomas de abastecimiento.

En la actualidad se capta en dos puntos que quedan por encima del viaducto del canal, que deriva caudales del Gállego hasta la central hidroeléctrica de Biescas I, que data de 1923 y fue uno de los primeros aprovechamientos del pirineo. Fue en 1931 cuando Biescas construyó su primera traída de aguas desde los manantiales de los Batanes, siguiendo el trazado del camino de Santa Elena hasta el viejo depósito de la Peña, que con unos escasos 100 m3 abastecía de agua a Biescas.

En el año 1961 hubo de tenderse una nueva tubería paralela a la anterior para poder atender las crecientes demandas de agua de la población, obra que se complemento con el nuevo depósito de la Peña, con una capacidad de 480 m3 y con la creación de la red de alcantarillado.

No obstante el notable crecimiento urbanístico que comenzaba a experimentar la villa, hizo necesario el disponer una tercera tubería en 1968 que, junto con las anteriores, garantizará el suministro.

Estaún ha recordado que conforme crecía la localidad, las necesidades de agua se incrementaban, y a finales de los años 70 se construyo un nuevo depósito de agua en el Barrio de San Pedro, con una capacidad de 500 m3, pero continuaban las dificultades para atender la creciente demanda de agua, y ante la imposibilidad física de que por el camino de Santa Elena cupieran mas tuberías, se instalaron contadores de agua, procurando racionalizar la demanda y regular el uso del agua, logrando con ello buenos resultados.

A finales de los años 80, se añadió al incesante aumento del consumo de agua debido fundamentalmente al crecimiento urbanístico un período de fuerte sequía que hizo disminuir el caudal de los manantiales de los que se abastecía Biescas, por lo que fue necesario el mejorar las captaciones de los manantiales de los Batanes y la fuente de la Pellera, actuación que junto con alguna aportación puntual de agua procedente de la Central de Jarandin en momentos punta de consumo, permitió llegar hasta mediados de los años 90 sin grandes problemas.

Desde el principio de los 90 se comenzaron los estudios para resolver de una manera definitiva el abastecimiento a Biescas desde los manantiales de Santa Elena, sustituyendo las antiguas conducciones, con graves problemas de mantenimiento debido al trazado y deterioro, por una nueva con mayor capacidad y menos problemas de mantenimiento.

Finalmente se desecharon las opciones de continuar utilizando el camino de Santa Elena o realizar un nuevo trazado cercano al cauce del río Gallego, para finalmente proyectar una nueva conducción aprovechando el trazado del canal que abastece la central de Jarandín, por donde transcurre la actual tubería de 400 mm que durante 3,5 kilómetros discurre sobre el cajero del canal, y en los túneles por dentro del propio canal, transportando un caudal de 120 litros por segundo que abastece el depósito de 3.800 m3 situado en el campo del Burro, obras que se iniciaron en 1998 y se finalizaron en 2003 y que garantizan las necesidades presentes y futuras de agua en nuestra población.

El alcalde ha comentado que este metodo ha sido así hasta este año, pero en la penúltima semana de febrero, fue necesario suplementar el abastecimiento con agua del río Gállego debido a la unión de dos problemas, la escasez de precipitaciones y las fuertes heladas que restringieron el caudal obligando a tomar esta medida excepcional.

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