La DGA propondrá alternativas en los comedores de Los Monegros para el curso siguiente

La consejera de Educación, Dolores Serrat, comparecía en las Cortes de Aragón para explicar, a petición de Izquierda Unida, el cese del servicio de comedor para escolares de Los Monegros y las soluciones planteadas al respecto. Serrat argumentaba la suspensión del servicio por unas circunstancias concretas a las que el departamento trataba de poner soluciones. La consejera anunciaba propuestas para el curso siguiente a las que pretenden que se pueda sumar la comarca monegrina.

La máxima responsable de Educación en la Comunidad autónoma recordaba a los diputados que “el problema nace porque se prorrogó de 2008 hasta 2011 un proyecto que era de carácter piloto” del que ya los técnicos comarcales avisaron se trataba “de una prestación que había que planificar muy bien, porque genera expectativas que van más allá de lo que dice la normativa”. Por tanto, como informaba Serrat, no se trata de “un comedor autorizado o dependiente del Educación, sino del área de Familia y Bienestar Social dentro del Plan de Conciliación Familiar. No eran comedores escolares, sino comedores donde acudían escolares”.

La consejera detallaba que “los convenios para esos comedores eran contrato por años naturales, no por cursos, lo que generó en enero de 2012 una situación atípica al suspenderse el servicio”. Según Serrat, de los escolares beneficiados sólo cuatro alumnos eran transportados, y a éstos son lo que el departamento tiene obligación de prestarles ayuda de comedor. Las soluciones planteadas a las familias, que según Serrat no fueron aceptadas, eran o bien que las familias subvencionaran el coste del programa, unos 10 euros el menú diario por alumno, o bien continuar el servicio pagando 4,5 euros diarios para cubrir los gatos de monitores, pero llevando comida desde casa.

Serrat confirmaba que “para este curso ya era imposible otra solución, pero para el que viene queremos que en Los Monegros se sumen en alguna de las dos modalidades de comedores que funcionan: oficiales o conveniados en alguna de su modalidad”. Para los primeros se exige por la normativa vigente un número mínimo de cincuenta comensales o un mínimo de veinticinco transportados, condiciones que no se cumplen. Para los segundos –en los que participan ayuntamientos y comarcas- hay tres modelos: atención a los niños en el horario, pero comida de casa; contrato con empresa de catering; o grupo de comedores de gestión propia.

Desde el grupo solicitante de la comparecencia, Adolfo Barrena (IU) consideraba que “faltan algunos datos”, si bien decía que “el Gobierno tiene entre sus obligaciones atender a las necesidades de los ciudadanos, y estamos hablando de un servicio público que se estaba prestando y se ha dejado de dar. Hay que ser especialmente sensibles y estar preocupados por la atención, intentando potenciar en vez de recortar”, y pedía que se busque una solución para “combinar el servicio público educativo con la atención del alumnado y facilitar a su vez la conciliación de la vida familiar y laboral en el mundo rural”.

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