Aragón sufre también el llamado “céntimo sanitario”

salud sanidad Huesca centro salud espera pacientes

Sólo seis comunidades autónomas de las 17 no aplican todavía el llamado céntimo sanitario. Aragón es una de ellas, pero empieza a estar rodeada por territorios con este impuesto. Valencia por el sur, Cataluña al este, Castilla la Mancha al oeste... Por el momento se libra por el norte, pero Navarra por ejemplo, no lo descarta. Ahora bien, no tenerlo ni padecerlo no quiere decir que Aragón no sufra sus consecuencias: solo hay que mirar a transportistas o a gasolineras, por ejemplo.

El precio del carburante es el mayor coste que tiene que soportar una empresa media del sector del transporte, supone hasta un 40% del total, según se apunta desde la Federación de Empresarios que los agrupa en Aragón. Ahora, entre las subidas constantes del precio del petróleo y los céntimos, en plural, que las comunidades cercanas aplican para costear la sanidad, el precio se ha disparado hasta subir en más de un 5% por km. Un panorama que, con la crisis, se lo pone muy complicado a estas empresas, y esto repercute en la misma vida de las empresas: desde que comenzó la crisis, han desaparecido 2.000 sólo en Aragón.

A duras penas sobreviven también muchas estaciones de servicio, sobre todo en el medio rural y en pequeños núcleos urbanos. Y eso que a las gasolineras aragonesas les beneficia el estar rodeadas de comunidades que aplican el céntimo sanitario. Es el llamado efecto frontera, que se da sobre todo en aquellas ciudades situadas en el límite con otras comunidades que sí aplican este impuesto, por ejemplo Cataluña. Transportistas y particulares prefieren repostar donde les salga más barato.

Céntimo a céntimo, el precio sube. En Valencia, límite con Teruel, el precio tampoco se queda corto. En esta comunidad levantina han aplicado un incremento de 4,8 céntimos por litro de carburante, lo mismo que en Cataluña. Y a estos gravámenes autonómicos, hay que sumar en el precio los 2,4 céntimos que se lleva el Estado para costear también la sanidad y la protección al medio ambiente. Así, sumando en impuestos, se resta en beneficios para estas empresas que ya sufren las consecuencias.

Y todo ello a pesar de que en Aragón no se aplica todavía esta medida, aunque no sabemos hasta cuándo. Esta misma semana el consejero de Hacienda decía textualmente que el céntimo sanitario no se contempla, pero está en la recámara. Algo que preocupa a las estaciones de servicio que aseguran que si sigue encareciéndose este sector, lo sufriremos todos.

Comentarios