Una veintena de anticuarios se dan cita en Barbastro

La Feria de Barbastro abre sus puertas este domingo día 25, para acoger la quinta edición de “El Desván, desembalaje de antigüedades”, una cita con el mundo del arte y el coleccionismo en el que participan una veintena de anticuarios, uno más que la pasada edición, en horario de 10 de la mañana a 8 de la tarde.

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El certamen, que ocupa los 2.000 metros cuadrados del pabellón cubierto de la feria, se ha convertido en un evento de referencia no solo en Aragón, sino en toda la zona norte de España y el sur de Francia, según ha informado el presidente de la institución Jesús Lobera.

Procedentes de la provincia de Huesca, dos; siete de Barcelona, dos de Lérida; uno de Guipúzcoa; uno de Navarra y uno de Tarragona, además del sur de Francia, que estará representado con seis expositores. El formato de venta a pie de camión, con objetos restaurados y sin restaurar, y los buenos precios que suelen encontrarse, han conseguido un público fiel que acude cada año a su cita.

Como herramienta de promoción, además de la campaña a través de la Red Barbastro Ferial en la que los establecimientos adheridos repartirán invitaciones a sus clientes, este año se ha puesto en marcha una acción a través de las redes sociales. En concreto, los usuarios que compartan el cartel del certamen en su muro de "facebook" obtendrán una invitación para entrar gratuitamente.

Una característica fundamental de las antigüedades es la originalidad: la mayoría de los productos que se encontrarán en el desembalaje fueron producidos artesanalmente o en pequeñas cantidades, y son menos aún los que han llegado a nuestros días.

La manufactura suele ser muy cuidada y los materiales nobles o de alta calidad. Sin embargo, las piezas “vintage” están producidas en serie y su valor procede, más que de la calidad de sus materiales, de su autenticidad. Se trata de piezas modestas pero genuinas, que se han convertido en iconos de una época.

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