41 empresas ribagorzanas están adheridos al sistema arbitral de consumo

El salón de actos de la Comarca de la Ribagorza acogía una jornada de promoción del sistema arbitral de consumo, promovida desde la Dirección General de Consumo, donde participaban, además de las autoridades correspondientes, las asociaciones de empresarios y consumidores, el plan de competitividad turística y la oficina de información al consumidor. El objetivo de la actividad era presentar el sistema arbitral de consumo para resolver los conflictos entre los consumidores y los comerciantes, empresarios o prestadores de servicios.

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Este sistema, se presenta como la vía más fácil, para la resolución de estos problemas, siendo, además, gratuita, para ambas partes. Se trata de un procedimiento sencillo, abreviado y sin formalidades, que siempre emprende el consumidor.

El siguiente paso es la invitación, al empresario, a ofrecer una solución, si no hay acuerdo, se designa un órgano arbitral, se convoca la vista oral, se busca alcanzar acuerdo y si no lo hay, el tribunal dicta laudo.

El arbitraje de consumo requiere la adhesión, voluntaria, del comercio o empresa. En la Ribagorza, son 41 las empresas o comercios que lucen el logo del sistema, de los cuales 20 se encuentran en Graus, 7 en Benasque, 7 en Viacamp y Litera, 3 en Benabarre, 3 en Castejón de Sos y 1 en Laspaúles. Sergio Lárraga, director general de consumo, señalaba que los que lo están, además de ser, para el consumidor, una garantía, suponen un plus en los servicios que prestan

En 2011, en Aragón, hubo más de 1.700 solicitudes de arbitraje, de las cuales, de los laudos dictaminados, ¾ partes tuvieron que ver con telecomunicaciones y, concretamente, uno de cada dos relacionados con la telefonía móvil.

En el transcurso de esta mesa redonda se abordaban otras cuestiones relacionadas, por ejemplo, con los servicios de atención al cliente de las empresas que, en la cadena de consumo, son los que fallan.

Y también se trató el mantenimiento de las oficinas comarcales del consumidor, puesto que, en el caso de la Ribagorza, de tres oficinas se ha pasado a sólo una en Graus (han desaparecido Castejón de Sos y Benabarre). Lárraga explicaba que el consumidor debe estar protegido, viva donde viva y que, por eso, se había destinado, a las oficinas de información al consumidor, la misma partida que en 2011 aunque la incorporación de dos oficinas, en 2012, había hecho que la cantidad se redujera algo.

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