Discurso del rector en la festividad de San Braulio

Quiero que mis primeras palabras sean de felicitación para aquellos profesores y personal de administración y servicios a los que hoy les hemos acogido y congratulado con nuestro mayor aprecio por dar su vida profesional por nuestra Universidad.

La Universidad son las personas que trabajan para ella, son las personas que ella forma. Vosotros sois nuestra honra y el espejo en el que nos miramos.

Mención especial merece la alocución de nuestro profesor Borrás Gualis. Siempre nos hemos honrado de tenerte entre nosotros, de facilitar que tu trabajo fuera en beneficio también de nuestra sociedad, de tu espíritu crítico y de tu capacidad intelectual.

Mi felicitación también a aquellos que habéis recibido premios del Consejo Social por su trabajo de innovación docente o innovación tecnológica. Muchas gracias por vuestro servicio. Muchas gracias Vicepresidente del Consejo Social por el trabajo que realizas por nuestra Universidad. Te ruego transmitas al Presidente nuestro recuerdo y nuestros mejores deseos de recuperación.

Sra. Consejera, Señoras y Señores,

la Universidad acaba de salir de su proceso electoral a Rector que sucede cada cuatro años. La sociedad nos pide reiteradamente que seamos referencia de comportamiento para ello y creo que en estas pasadas semanas la Universidad de Zaragoza en su conjunto ha mostrado un saber hacer democrático ejemplar y gratificante. Las dos candidaturas, la del profesor Gimeno y la mía, los muchos profesores, personal de administración y servicios y estudiantes implicados en la campaña, activamente elaborando las ideas de los programas o en los distintos aspectos formales de la misma, participando en los debates y encuentros con su opinión, con sus discrepancias, con sus críticas a la realidad actual, todos ellos han sido artífices de un marco de contraste democrático, seguido con interés por los medios de comunicación y por la propia sociedad.

Todo ello finalizó con un resultado acogido elegantemente por el profesor Gimeno a quien honra esta actitud y a quien le agradezco su comportamiento durante la campaña. Durante ella tampoco han faltado fricciones como en los buenos partidos de fútbol, que sólo muestran el legítimo afán por la victoria y que se resuelven en aprecio, respeto y colaboración final por la Institución Universitaria que es en definitiva la que motiva el debate. Al final todos jugamos juntos en la misma selección universitaria que intenta ganar el partido de la crisis económica y de la excelencia.

En la fiesta de nuestra Universidad es bueno recoger la vida de la misma sentida tan cercanamente como sucede en una campaña electoral. Un profesorado inquieto por poder llevar adelante los objetivos de un cambio metodológico docente inherente al Espacio Europeo de Educación Superior; un personal administración y servicios que quiere trabajar y ser reconocido como fundamento de la actividad universitaria y que así lo reclama y defiende; un personal investigador de distinto orden, convencido de la utilidad de la búsqueda del conocimiento y de su proyección tecnológica y social; unos estudiantes que reclaman más y más formación, atención personalizada y ayudas para conseguirlo.

Y todo esto con afán crítico, cada vez menos complaciente, reconocedor de sus debilidades pero consciente de sus obligaciones, y sin faltar esta autocrítica profunda que nos supone el déficit de participación de nuestros estudiantes y que quiero aprovechar esta situación para hacer una llamada a toda la comunidad universitaria al respecto. No puede existir una Universidad que aspire a la excelencia sin estudiantes activos en la participación de la misma. Algo no hacemos bien entre todos si el principal fundamento de nuestra Universidad, que son los estudiantes que en ella se forman, no están implicados en el funcionamiento de la misma.

Querida Consejera, una mención particular a que siendo hoy la festividad de San Braulio nos encontramos cerca del día de la educación aragonesa por lo que como responsable de la educación universitaria y no universitaria en Aragón quiero transmitirte mis mejores deseos de acierto con las mismas en un momento tan difícil, reconociendo que ambas educaciones entran en este momento de dificultad económica teniendo un problema estructural de financiación que no afecta a un gobierno o a otro, sino que existe como tal.

Un reciente estudio realizado por el Rectorado de la Universidad respecto al gasto sobre el total de presupuesto de las Comunidades Autónomas en el año 2010, que es el último disponible, nos muestra que el porcentaje del presupuesto de la Comunidad Autónoma dedicado a la educación no universitaria es del 15,45%, tres puntos por debajo de la media nacional y el de la educación universitaria el 3%, más de ocho décimas por debajo de la media nacional.

Es necesario señalar estas cifras para ser conscientes de que un simple ajuste presupuestario sin analizar los puntos de partida y las prioridades de futuro nos pueden llevar a consecuencias poco deseables en el futuro de la educación aragonesa.

Hoy festividad de San Braulio celebramos a esta Universidad viva, con sus fortalezas y debilidades haciendo un camino continuo hacia un futuro, guiada por la excelencia pero caminante sobre las piedras y camino del presente.

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