Última sesión del juicio por el crimen de la empresaria de Sabiñánigo

Este viernes concluye en la Audiencia Provincial el Juicio por el secuestro y asesinato de la vecina de Sabiñánigo, María Pilar Blasco, de 54 años. En esta jornada, vuelven a presentarse más pruebas periciales con 9 peritos entre médicos forenses del Instituto de Medicina Legal y facultativos del Servicio de Química del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

El Ministerio Fiscal responsabiliza del suceso a Francisco Javier Puyó, un empresario de la misma población que la víctima, y a Gabriel Claudiu Trebea, un ciudadano rumano que actuó, presuntamente, como su cómplice. Ambos se enfrentan a penas que suman 40 años.

En la última sesión, la acusación particular se mantenía en su petición y elevaba las conclusiones a definitivas. Solicita 5 años por robo con intimidación, 10 por secuestro y 25 por asesinato para cada uno de los imputados. Además, reclama una indemnización de 250.000 euros para la familia de la empresaria.

Por su parte, la defensa de Francisco Javier Puyó solicita la libre absolución. En caso de ser declarado culpable, solicita la atenuante de dilaciones indebidas ya que el juicio ha tardado 4 años en celebrarse, agotando el plazo máximo de la prisión provisional, explica Carmen Sánchez, abogada de Puyó.

Por su parte, Manuel Arcas, el abogado de Gabriel Claudiu Trebea, asegura que no existen pruebas concluyentes contra su defendido. Pide a la acusación que justifique por qué piden 40 años para Trebea.

Hay un tercer procesado, Ciprian Ioan, también de nacionalidad rumana, que fue declarado rebelde por auto de fecha 27 de enero de 2011 dictado por el Juzgado de Instrucción nº 2 de Jaca.

Los hechos se remontan a junio de 2008 cuando María Pilar Blasco, de 54 años y vecina de Sabiñánigo, fue secuestrada. Su cadáver fue hallado el 13 de junio de 2008 sumergido en el canal de Jabarrella, en el municipio serrablés.

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