Huesca vivirá el domingo su primera Procesión del Resucitado

Resucitado Huesca Museo Diocesano

La Semana Santa de Huesca se cierra este Domingo de Pascua con una nueva procesión, que ve la luz tras años de intentar ponerla en marcha. Será la Procesión del Resucitado, una marcha procesional que existe en muchas ciudades y pueblos españoles y de la que carecía la ciudad de Huesca. El Obispo de la Diócesis, Julián Ruiz dio este año permiso para celebrarla. En esta procesión, el Cristo Resucitado se encontrará en la plaza de San Pedro con la Virgen de la Esperanza.

A las 11 de la mañana dará salida esta procesión, de la Iglesia de Santo Domingo. En ella participarán todas las cofradías de Semana Santa de la Ciudad, ataviados con sus diferentes túnicas, pero con el rostro ya descubierto. Recorrerán el Coso Bajo, la calle Ramiro el Monje y la Plaza de San Pedro. Allí la procesión se encontrará con la Virgen de la Esperanza. Desde allí, ya continuarán juntos los pasos por las calles San Salvador y las Cortes, hasta llegar a la Catedral. A las 12 de la mañana, se celebrará en la Seo oscense la Eucaristía del Domingo de Resurrección, presidida por Damián Iguacen, Obispo emérito de Tenerife.

El Cristo será llevado a hombros por entre 12 y 14 costaleros de cada una de las cofradías. La Virgen de la Dolorosa será llevada en la peana que se utiliza para portar la Custodia en la procesión del Corpus Christi, que será empujada por las mujeres que, habitualmente empujan sus pasos.

La procesión estará acompañada por la Banda de Cornetas de la Cofradía de Jesús atado a la Columna, del colegio San Viator. En la plaza de San Pedro también esperará la Banda de bombos y tambores de la Cofradía del Cristo de la Esperanza, que precederá a la marcha en su camino hacia la Catedral.

El Cristo Resucitado es una talla de madera policromada, de estilo barroco academicista, realizada por Pascual de Ipas hacia el año 1789. Desde 1975 puede verse en el Museo Diocesano. Esta escultura fue restaurada en el taller del obispado en el año 2000. Varios profesionales participaron también en la construcción de una nueva peana, para llevar al Cristo a hombros, llena de simbología oscense, con imágenes de la fachada de la iglesia de San Lorenzo, Santo Domingo o el Ayuntamiento. Las empresas participantes han sido Talleres Usieto, con la estructura metálica, talleres eléctricos MAG, con la iluminación LED, la carpintería de Paco Pueyo y la pintura y el trabajo con el pan de oro de Antonio Bonet. La empresa Corixma ha ideado la peana.

Por su parte, la Virgen de la Esperanza es una imagen de vestir, de autor desconocido, datada a finales del siglo XIX, con iconografía tradicional de Virgen Dolorosa. Se venera habitualmente en la Santa Iglesia Catedral.

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