La Ribagorza pendiente de la N260 entre Campo y el Congosto del Ventamillo

El tramo de la N260, entre Campo y Congosto del Ventamillo, la vía que unirá los valles del Ésera y el Isábena, la mejora de la travesía de Graus, en la A-139, o la conexión entre Torreciudad y Secastilla, son algunas obras en carreteras importantes para la mejora de las comunicaciones en la Ribagorza. De ellas, algunas se encuentran ya en su fase final, otras tienen adjudicada partida presupuestaria y el resto no pasan de ser proyecto.

Desde la última reunión, el pasado mes de noviembre, entre la Comisión de Seguimiento de las Obras de la N260 y el anterior Secretario de Estado de Infraestructuras, la N260 se encuentra paralizada. De hecho, en el último pleno comarcal se acordó solicitar, una nueva reunión a Madrid, para conocer el estado de esta vía cuyo proyecto ya está redactado y el estudio de impacto medioambiental a punto de tener una respuesta por parte de Medio Ambiente.

En los presupuestos generales del Estado figuran pequeñas partidas para este tramo carretero pero no los 75 ó 78 millones de euros que costaría alguna de las dos opciones que se barajan.

Por otro lado, la nueva carretera que unirá los valles del Isábena y el Ésera, se encuentra ya en su fase final, puesto que, todos los tramos se encuentran en marcha. Una vez concluyan las obras quedará una vía, entre Campo y Serraduy, de 17 kms con un nuevo trazado que aumentará la seguridad y reducirá el tiempo de conducción.

Además, hace unas semanas, el Director General de Carreteras de GA conocía

sobre el terreno, el trazado de lo que podría ser la futura carretera que conectaría el santuario de Torreciudad con las localidades de El Grado, Secastilla y Graus. Arminio se mostraba muy interesado en este proyecto aunque sólo se comprometía, en 2012, a realizar los estudios correspondientes y redactar el proyecto.

Y, en cuanto, a la travesía de Graus, Obras Públicas invertirá 293.000 euros al considerar peligroso el paso de la A-139 por la capital ribagorzana.

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