La nieve sorprende a los conductores en las carreteras del Pirineo

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La nieve hacía acto de presencia en la provincia de Huesca, causando algunas incidencias en las carreteras, especialmente en la comarca del Alto Gállego. Allí desde las cuatro de la tarde del viernes se activaba el dispositivo de vialidad invernal. El momento más tenso se vivía en la carretera que lleva al Balneario de Panticosa donde un vehículo se salía en una curva, y quedaba colgado de un árbol. Finalmente, eran rescatados ilesos los ocupantes del mismo, un matrimonio y dos niños pequeños.

También se registraban problemas en la cuesta de Búbal, en la A-136, y en el Puerto de Monrepós (N-330) donde varios quitanieves participaban en la limpieza de la carretera, como consecuencia de la nieve caída, y que obligaba a cortar el tráfico a camiones, articulados y autobuses durante un par de horas.

Una nevada que sorprendía tanto a conductores como al propio Servicio de Protección Civil, que no preveía una bajada de la cota de nieve, que llegaba a cuajar a partir de los mil metros.

A mitad de la tarde, todas las carreteras quedaban limpias y se podía circular con normalidad. Desde Protección Civil se recomienda, sobre todo en estos días de mayor tráfico, circular con precaución y llevar las cadenas en el coche para mayor seguridad.

EN EL RESTO DE LA PROVINCIA

Unas condiciones climatológicas que afectaban también al canfranero, que se veía envuelto en una granizada y sufría un retraso de media hora. El panorama se tornaba invernal también en Jaca o Villanúa. Localidades que este año habían visto nevar mucho menos que en inviernos pasados y cuyos habitantes podían disfrutar de la nieve en pleno mes de abril.

Este Viernes Santo traía también abundante cantidad de agua a gran parte de la provincia, precipitaciones que comenzaban por la mañana y que, en algunos puntos, no cesaban hasta la noche. Incluso, una fuerte granizada caía en puntos como Almudévar y, más ligeramente, en la ciudad de Huesca. Fruto de estas lluvias, las temperaturas caían en picado en tan solo unos minutos, pasando en la capital altoaragonesa de 12º a 5º en el espacio de una hora.

La mañana amanecía despejada en buena parte de los Monegros. Por ejemplo en Sariñena, la lluvia se hizo esperar hasta las 13.00 horas, pero a partir de allí, cayó intensamente y de forma intermitente durante la tarde. Algo similar ocurría en una zona más al este, en Graus, donde no caía ni una sola gota en las primeras horas del día, pero pasadas las 14.30 horas comenazaba a llover.

Estos fenómenos meteorológicos no llegaban de improviso a la provincia. La Agencia Estatal de Meteorología activaba el jueves por la tarde la alerta amarilla por lluvias y tormentas hasta la tarde del viernes, y la previsión se cumplió a rajatabla.

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