Ecologistas en Acción afirma que el futuro de las estaciones de esquí es "difícil y comprometido"

Ecologistas en Acción afirma que “finaliza la temporada de esquí 2011-2012 y los gestores de las estaciones emiten diferentes opiniones, algunos la califican de desastrosa, otros manifiestan “que es para olvidarla” y los más benevolentes la tildan de extraña. Las condiciones climáticas son cada vez peores, el número de visitantes decrece y las cuentas de resultados son cada vez más negativas”. Ecologistas en Acción considera que “ha llegado el momento de replantear sosegada y responsablemente cambios en el modelo, que se establezcan los límites y que se redimensione como una actividad complementaria en la diversidad económica de los valles de montaña”.

Desde esta organización indican que “la ostensible disminución de precipitaciones de nieve se ha tratado de paliar con costosísimos sistemas de innivación artificial, pero las crecientes adversidades climatológicas van desbordando las capacidades de los cañones de nieve. A estas condiciones desfavorables se ha sumado el equívoco modelo seguido, que ha depositado en el insostenible binomio nieve-ladrillo todas las proyecciones a futuro. Las estaciones de esquí son empresas deficitarias, que han sustentado su financiación con la urbanización de zonas periféricas recalificadas de rústicas a urbanizables”.

Además, prosigue Ecologistas en Acción, “con la connivencia de casi todas las administraciones, las estaciones de esquí existentes, sus ampliaciones y las proyectadas, han disfrutado de unos inexplicables privilegios para sortear todos los impedimentos legales, ya sean urbanísticos, ambientales o de cualquier otra índole. Las estaciones más deficitarias han sido integradas en empresas públicas, soportando entre todos los ciudadanos las deudas y los gastos anuales de la explotación”.

Ecologistas en Acción, no está radicalmente en contra del esquí, pero considera que “ha llegado el momento de replantear sosegada y responsablemente cambios en el modelo, que se establezcan los límites y que se redimensione como una actividad complementaria en la diversidad económica de los valles de montaña”.

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