27 años de prisión para uno de los acusados por el asesinato de la empresaria de Sabiñánigo

La Audiencia Provincial de Huesca ha condenado a Francisco Javier P. G. a un total de 27 años de prisión como autor de un delito de asesinato y otro de secuestro. Respecto a Gabriel Claudiu T, el segundo de los procesados, la audiencia considera que no existen la suficiente constancia de su participación activa en la retención y posterior muerte de María Pilar B. G. por lo que declaran su absolución.

La condena al primero de los acusados se divide en una pena de 19 años de prisión como autor de un delito de asesinato y otra pena de 8 años por el delito de secuestro, “debiendo fijarse el límite máximo de cumplimiento efectivo de dichas penas de prisión en veinticinco años”.

Además se le prohíbe acudir a la localidad de Sabiñánigo (Huesca), así como de aproximarse a menos de quinientos metros y de comunicarse por cualquier medio con Francisco A. N., Francisco Javier A. B., Lorena A. B. y Vanesa A. B., en todos los casos por tiempo de treinta y cinco años.

El tribunal condena igualmente a indemnizar a Francisco A. Navarro en la cantidad de ciento veinte mil euros, a Francisco Javier A. B. en la cantidad de veinte mil euros, a Lorena A. B. en la cantidad de veinte mil euros y a Vanesa A. B. en la cantidad de veinte mil euros. Cantidades que deberá pagar en concepto de responsabilidad civil por daños morales y a las que se suma el pago de un tercio de las costas procesales, con inclusión de igual fracción de las causadas por la acusación particular

Por otra parte, se absuelve al principal acusado de un delito de robo con violencia, porque entiende el tribunal “que hay que dudar de que su intención fuera procurarse un beneficio patrimonial inmediato, pues de ser así no se entiende bien que abandonaran las joyas junto con el cuerpo de la persona que las llevaba consigo”.

El tribunal encuentra contradicciones significativas y relevantes en las declaraciones de Francisco Javier P. G y a la vez pruebas y testimonios claros de su implicación en los delitos, pero ninguna prueba de que el procesado pudiera haber actuado bajo presiones o amenazas

En cuanto a Gabriel Claudiu T., queda absuelto de los tres delitos de los que se le acusaba con declaración de oficio de dos tercios de las costas.

Con relación a la muerte de la empresaria la Sala afirma que según las pruebas periciales y testificales su muerte se produjo el mismo día de su desaparición y contrariamente a las tesis sostenidas por las partes acusadoras, entiende el tribunal “que no concurre la circunstancia de ensañamiento”.

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