80 personas se forman en Ribagorza en atención sociosanitaria a dependientes

En el año 2015, la Ley de la Dependencia, exigirá cualificación profesional a todas aquellas personas que trabajen en el ámbito de atención a personas dependientes, ya sea a través de instituciones o domicilios. Es decir, a partir de esa fecha, se exigirá, bien un certificado profesional que reconozca la experiencia y capacidades, bien un título obtenido a través de unos módulos específicos.

Desde Servicios Sociales de la Comarca de la Ribagorza se trabaja con el objetivo de que quienes ya atienden a personas dependientes, a partir de 2015, puedan seguir haciéndolo, y que quienes no lo hacen, encuentren una vía de acceso a un empleo. El objetivo, según apuntaba la coordinadora, Majo Gil, ofertar este servicio empleando a gente del territorio.

Para obtener esa formación existen dos vías, una, se centra en la experiencia profesional, reconociendo, mediante un certificado, la experiencia y capacidad, y la otra, mediante unos módulos específicos de atención sociosanitaria en instituciones que, en la Ribagorza, se realiza a través de educación de adultos.

A partir de octubre, se impartirán las materias especificas y, para ello, se van a realizar, en mayo, diferentes reuniones en el territorio: el 29 en Puebla de Roda (18 horas), el 30 en Benabarre (19 horas), y el 31 en Graus y Castejón de Sos (19 horas)

Gil destacaba que, también así, se dignifica la profesión y se da valor a la labor que han desarrollado estas personas en el cuidado de dependientes.

Por experiencia, la Comarca, ha acreditado ya a 46 personas y, en estos momentos hay en marcha, otra convocatoria para residencias. En total, son alrededor de 70 u 80 personas las que se encuentran inmersas en un proceso de cualificación profesional.

La coordinadora comarcal de Servicios Sociales apuntaba a la necesidad de Implantar servicios de calidad y tener usuarios bien atendidos, que, además, son cada vez más exigentes, por lo que decía, no cualquiera tiene que valer para desarrollar este trabajo.

En la Ribagorza, una comarca muy envejecida, se sigue apostando porque los mayores puedan permanecer en sus casas y en sus pueblos, por lo que se pone a disposición el mayor número de recursos pero no a cualquier precio.

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