El número de personas acogidas en la diócesis Barbastro-Monzón se duplica con respecto a hace 4 años

Cáritas Diocesana Barbastro-Monzón repartió en sus diferentes líneas de acción o programas de ayuda en el ejercicio de 2011 más de 1.250.000 euros, concretamente, 1.250.843,40€, que llegaron a través de subvenciones, cuotas de socios, aportaciones de entidades privadas, campañas de navidad y caridad o de los proyectos el Telar y Comercio justo, entre otros. En total, los ingresos ascendieron a 1.423.198,46€, con lo que se obtuvo un resultado positivo de 172.355,06€, necesario para que la organización pueda ir cubriendo las necesidades que surgen desde el primer día del año.

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En la presentación de la memoria estaban presentes Alfonso Milián, Obispo de la Diócesis Barbastro-Monzón y Valentín Ledesma, director de Cáritas Diocesana Barbastro-Monzón. Éste último, era el encargado de desglosar la memoria del ejercicio 2011, pero antes de comenzar con la lectura de datos, manifestaba el notable aumento de las atenciones prestadas por Cáritas en los último años, así como la cronicidad de las situaciones de pobreza.

Ledesma también señalaba cifras destacadas, como las 4.671 personas que Cáritas acogía en el último año, de las cuales 3.907 pertenecen a la diócesis y 764 son transeúntes, o las 2.496 personas que eran atendidas mediante el resto de programas (Infancia y juventud, mujer, discapacitados, empleo, inmigrantes y mayores)

Con estos datos, Cáritas celebra el Día de la Caridad, al que hacía referencia el Obispo de la diócesis, Alfonso Milián, y que se celebrará el próximo domingo, 10 de junio, coincidiendo con el Día del Corpus. Según indicaba Milián, la caridad nace de la Eucaristía.

Finalmente, el director de Cáritas quiso hacer especial incidencia en la recogida de ropa. El año pasado se instalaban 39 contenedores por toda la Diócesis, lo que permitía recolectar un total de 157.249 kilos de ropa. Asimismo, afirmaba que siguen trabajando en este proyecto, y por ello, van a cuidar más la imagen de las tiendas que tienen en Barbastro, Monzón, Binéfar y Fraga.

El objetivo: disponer de un establecimiento normalizado al que acuda todo el mundo que lo necesite, no solo inmigrantes o gente de etnia gitana, sino también nativos. La de la capital mediocinqueña ya se ha acondicionado, mientras que en las otras tres localidades se reabrirán en las próximas semanas.

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