Austeridad y decrecimiento

EQUO HUESCA

Sumida la sociedad en la crisis, dos son las recetas que como respuesta y salida se nos han dado: la austeridad y el crecimiento. De la primera son fruto las restricciones de derechos y el extremo control del gasto, fundamentalmente señalando lo social como 'el gasto' recortable. Hace pocos días un diputado en el Congreso señalaba que, llegado el caso de una intervención del país, habría que cruzar ciertas fronteras del Estado de Bienestar. Se entiende que más allá de lo que ya lo han hecho hasta ahora, claro. Así pues, la vía de la austeridad nos lleva, con el freno en manos de quienes no quieren barreras administrativas, a un escenario de merma social de proporciones imprevisibles.

La segunda vía es la vía del crecimiento. Se dice que la crisis no se va a resolver sólo con la austeridad, que es necesario controlar el gasto pero imprescindible generar crecimiento (aumentar progresivamente el PIB). Pero, ¿la vía del crecimiento nos llevará a mejor puerto?, ¿a uno diferente al menos?. Desde luego a largo plazo no. La lógica del crecimiento, lógica capitalista en nuestro caso, es el origen de la misma crisis. Se pide un cambio de modelo y la respuesta es más de lo mismo. Al inicio de la crisis se escuchó hablar de una refundación del capitalismo, pero al poco tiempo el lenguaje de siempre, los objetivos de siempre, los poderes de siempre, han reubicado el debate: las soluciones serán las de siempre.

Desde Equo Huesca queremos hacer un llamamiento a tomar conciencia de que las soluciones de siempre no funcionarán. Se hace necesario cambiar de lógica de funcionamiento, que es lo mismo que decir que es necesario un cambio cultural. La lógica del crecimiento es la que, en el fondo, ha generado la concentración de riqueza en pocas manos y el desempleo de muchas, el sostén de una inmoralidad que permite despojar a una mayoría en favor de una minoría. Podemos reconocer estas situaciones si pensamos en España pero, ¿y a nivel mundial? La lógica del crecimiento y la acumulación está en la base del cambio climático, de la pobreza generada en innumerables zonas, en definitiva de un modelo hegemónico injusto y contra ecológico.

Tomar conciencia es esencial pero es el primer paso. Después, cambiar pautas personales de comportamiento, generar estilos de vida saludables y ecológicos. Y junto a ello participar con otras personas y grupos en la transformación de este mundo.

Todo está conectado. Todo nos influye y a todo influimos. ¿Cambiamos?

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