La fuente de "La Moreneta" vuelve restaurada y celebra sus 126 años

Fuente de la Moreneta. Huesca

La estatua de "La Moreneta", que se retiraba el pasado 23 de mayo para su restauración, ha vuelto totalmente restaurada a su fuente de la plaza del ayuntamiento de Huesca. Los trabajos de conservación, además de adecentar la escultura, han arreglado los chorros del vaso y la hidráulica correspondiente. La fuente emana ahora más agua y vuelve a lucir en todo su esplendor tras 126 años de historia.

La alcaldesa de Huesca y el historiador Carlos Garcés realizaban una pequeña explicación de la historia de esta estatua. Algunos oscenses se acercaban a escucharla, y también un grupo de turistas que visitaba la ciudad. La fuente de "La Moreneta" es muy querida por los oscenses. Cuando llegó a la ciudad, en el año 1886, supuso un importante avance para sus habitantes, ya que acercaba el agua de boca a la zona más alta de la ciudad.

Hasta entonces las fuentes a donde iban a buscar el agua los oscenses estaban en el llano, la fuente del Ángel o del Ibón, así que la de La Moreneta fue un importante paso para la comodidad de los habitantes del barrio más alto de la ciudad. El agua llegaba con los nuevos conductos desde los manantiales de San Julián de Banzo.

Esta estatua se trajo desde Francia junto con la Fuente de las Musas, de la plaza de Navarra. Ambas se realizaron en la fábrica de Antoine Durenne, en París, y tienen una réplica en otras partes del mundo. “La Moreneta” puede verse en un parque de Málaga, y de allí han tomado la referencia de pintarla de un gris metalizado. Es uno de los cambios que ha sufrido en sus 126 años de historia. Otro de ellos, su nombre, “La Moreneta” no siempre se ha llamado así.

Durante los primeros años la fuente no tenía nombre, pero sobre el año se puede observar que en la prensa ya se la nombra como la fuente de “La Morena”. Este nombre ha derivado en “La Moreneta”, con un sufijo muy propio de los habitantes de la ciudad.

Y con este nombre ha llegado al día de hoy, restaurada por fuera y por dentro. En una primera instancia se arreglaban los chorros del vaso y la hidráulica correspondiente. Seguidamente, se llevaba a cabo el arreglo del tubo y chorro obstruido en la figura-escultura propiamente, ya que se advertían fisuras y una serie de capas de pinturas excesivas. Por esta razón se retiraba la escultura para poder trabajar mejor.

Distintas unidades de las brigadas (taller, mobiliario, limpieza), en coordinación con la empresa Lasaosa, han realizado los trabajos de limpieza de la escultura y vaso, arreglo de las fisuras e instalación de una nueva canalización para el chorro de la escultura.

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